La activista Lara Gil pide que la gordofobia se tipifique como una forma de discriminación

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Madrid, 20 may (EFE).- La activista contra la gordofobia Lara Gil ha pedido a los diputados que este prejuicio contra las personas con sobrepeso y obesidad se tipifique como una forma de discriminación y les ha advertido de que la salud "nunca puede ser un motivo para generar odio, violencia e insultos hacia ninguna persona".

Estas son algunas de las palabras que ha pronunciado una emocionada Lara Gil, cocreadora del podcast 'Nadie hablará de nosotras', al comparecer por primera vez en el Congreso de los Diputados en la comisión de Igualdad para informar de la lucha contra los discursos de odio.

"Es un día muy importante, igual para ustedes es un día normal de trabajo, pero para las personas gordas estar aquí hablando sobre una situación que llevamos años y décadas viviendo de una manera normalizada y silenciada, es realmente emocionante", ha comenzado diciendo la también antropóloga.

Parte de esa emoción era por poder compartir en esta sede lo que sufren las personas como ella: "cada día que me meto en las redes sociales, al igual que mis compañeras, mujeres gordas, recibimos odio, insultos constantes".

La última publicación en la que sale su cuerpo en Instagram, según ha asegurado, tuvo una media de unos mil comentarios y en ellos se la insulta, amenaza e incluso se le desea la muerte.

La activista, de 37 años, 34 de ellos intentando adelgazar, incluso con una cirugía bariátrica para reducir estómago, ha pedido no culpabilizar a las personas gordas de su cuerpo.

"¿Saben lo frustrante que es intentar hacer todos los días lo que nos dicen que tenemos que hacer, no conseguirlo y ser insultadas y humilladas constantemente"?, ha preguntado a los parlamentarios, que han empatizado con su mensaje.

Gil ha señalado que no ha acudido al Congreso para hacerse la víctima, sino para corroborar que "algo" se está haciendo mal y que se puede cambiar. Por ello, ha pedido que se promuevan investigaciones sobre la situación de odio que viven las personas gordas porque no hay datos.

La sufren, según ha argumentado, en la calle, en el transporte público, en sus casas, y también por parte de la gente que les quiere, bajo la premisa de que están preocupadas. "Y lo llevamos en silencio", ha apostillado.

Por eso, ha lanzado esta propuesta y otras, como establecer protocolos de atención médica que reduzcan el sesgo de 'peso bueno' y que aseguren "un trato digno y diagnósticos adecuados", además de trabajar en escuelas e institutos para que no se humille a los chavales por este motivo, y en políticas de empleo para un acceso justo a un puesto de trabajo.

Lara Gil ha preguntado por qué una persona gorda no puede ser dependiente de una reconocida tienda de ropa, en la que, ha lamentado, no hay dependientas gordas porque tampoco hay ropa que se puedan poner. "Y vestirse es necesario", han denunciado.

"Estamos en el mundo, pero vivimos como si no estuviéramos", ha criticado, al resaltar que los personajes gordos apenas aparecen en las películas y series de los últimos dos años, con una representación de solo un 6 %. EFE