Madrid, 6 may (EFECOM).- La tecnológica española Indra ha obtenido un beneficio neto en el primer trimestre del año de 59 millones de euros, un 3,2 % menos que en 2024, como consecuencia del aumento de gastos financieros e impuestos y pese a haber crecido en ingresos sobre todo en el área de defensa.
Según la información que ha aportado a la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC) este martes, de enero a marzo facturó 1.164 millones, un 4,2 % más en el mismo periodo de 2024, en un contexto en el que ha cambio de presidente, ahora es Ángel Escribano y en el que suscribió un acuerdo con Redeia Corporación para adquirir el 89,68 % del capital social de Hispasat.
Los ingresos en Indra crecieron en todas sus divisiones, especialmente en la de Defensa, que aumentó un 18 %, mientras la tecnológica explora varias operaciones corporativas con distintas empresas, entre ellas con Escribano Mechanical, de la que Ángel Escribano es propietario al 50 % junto a su hermano Javier. EFECOM
Últimas Noticias
Fiscalía pide 14 años para el padre de las hermanas de Terrassa (Barcelona) forzadas a casarse y asesinadas en Pakistán
El órgano judicial reclama larga condena para el progenitor acusado de cooperar en el traslado de las víctimas al sur de Asia, donde, según la investigación, sufrieron vejaciones y fueron asesinadas al oponerse a enlaces concertados por su familia
FundéuRAE: “precios récord” o “precios récords”, ambas válidas
El PNV afea a Sánchez que fije la posición de España en la guerra de Irán antes de hablar con los grupos parlamentarios
La parlamentaria vasca María Dolores Etxano cuestiona la falta de consulta a las Cortes Generales sobre la postura española frente al conflicto en Irán y exige transparencia y debate previo dentro de las cámaras antes de cualquier declaración pública del Ejecutivo

El Gobierno cesa a la embajadora en Israel, llamada a consultas en septiembre tras el último choque con Netanyahu
El Ejecutivo oficializa la salida de Ana Sálomon como representante diplomática en Jerusalén, una decisión marcada por desacuerdos recientes con el gobierno hebreo, mientras aún se desconoce cuándo reestablecerá la máxima presencia institucional en ese país


