Madrid, 8 abr (EFE).- La industria de la animación audiovisual española se compone abrumadoramente de microempresas (más de un 75 %) y da trabajo a cada vez más personas, ya que el empleo en el sector ha crecido un 32 % en el periodo 2020-2023.
Son datos destacados de la industria española de animación y de efectos visuales, cuyo estado ha retratado la Federación del sector, DIBOOS, en el libro blanco correspondiente al año 2024, compuesto con datos del ejercicio anterior.
En la sede de ICEX España Exportación e Inversiones en Madrid, la dirección de la entidad, encabezada por su presidenta, Nathalie Fernández, ha presentado el documento, que constata un volumen de facturación de "tendencia general ascendente". El aumento en el periodo 2020-2023 es del 4,85 %, de 576 a 604 millones.
Reconoce DIBOOS que, no obstante, se ha registrado "un retroceso" en 2023, una "ligera corrección" que no obstruye la inercia pero que obedece a la coincidencia con el fin de proyectos de elevada inversión y con el incremento de los costes de producción.
Los vicepresidentes de DIBOOS, Iván Agenjo y Gonzalo Carrión, se han encargado este martes de desgranar los datos, que abarcan tanto la facturación como el mapa empresarial, pasando por el análisis de la situación laboral.
En España, la animación audiovisual, sin incluir videojuegos, la hacen sobre todo microempresas de 0 a 5 trabajadores, pues representan el 75 % del sector. Las pequeñas y medianas empresas ocupan el 20 %, siempre según los datos de 2023.
Agenjo ha destacado que estas microempresas, sin embargo, no logran escalar de tamaño. El lado positivo, según sus palabras: un alto grado de emprendimiento.
Cataluña, de acuerdo con las cifras, concentra el 30 % de las empresas y Madrid, el 25 %. Ahora bien, en la primera comunidad abundan las pequeñas compañías mientras que en Madrid hay mayor cuota de grandes, hasta un 13 %.
El rango de facturación más frecuente, de 100.000 a 500.000 euros, demuestra la "preeminencia de pequeñas y medianas empresas". Entre un 60 y 65 % de las entidades habitan en dicha franja.
Agenjo ha subrayado dos vectores en este campo: por un lado, la consolidación de ese volumen de facturación en un importante número de microempresas; por otro, el crecimiento del número de empresas que ha logrado beneficios de entre 1 y 2 millones de euros.
Nuevamente, la Comunidad de Madrid y Cataluña acaparan las cifras. La autonomía madrileña concentra el 57 % de la facturación, lo que se debe, en palabras de Agenjo, al mayor cupo de empresas de mayor tamaño.
El empleo en la industria española de animación está en aumento: un 32 % más en el periodo 2020-2023.
Tal y como ha explicado Agenjo, una película animada es un proyecto de más envergadura y conlleva más tiempo, y por tanto, su producción requiere la contratación de más profesionales a lo largo de dos años, por regla general.
Datos segregados aquí: el 56 % de los empleos están en la Comunidad de Madrid, el 74 % son fijos y el 42 % los desempeñan mujeres. Sobre esto último, Agenjo ha recalcado que son puestos de trabajo "base" y que en el sector falta que haya más mujeres en puestos de dirección y en puestos de responsabilidad dentro de la producción.
Además, en la animación española se gana más: mientras la media salarial española está en los 24.000 euros brutos anuales y la media en el sector audiovisual se coloca en los 30.000, la de la animación escala a los 32.000. EFE


