Ramón Orosa.
Bilbao, 7 mar (EFE).- El Athletic Club, tras la remontada a última hora del Roma en la ida en el Olímpico de la capital italiana, disputará en la vuelta en Bilbao su primera 'final' camino de la final definitiva de la Liga Europa que también será en San Mamés el 21 de mayo.
Un choque que se presenta tremendo, igualado como el primero y que el Athletic llegó a ver muy favorable a sus intereses cuando Iñaki Williams le adelantó en el marcador ya en el minuto 50 del encuentro de ida.
Pero los 'leones' no aguantaron el primer envite posterior de la 'Loba', tampoco el último, estando ya en inferioridad numérica, y los goles de Angeliño Esmorís y el uzbeko Eldor Shomurolov cambiaron mucho la cara de la eliminatoria.
Y no se quedaron ahí, en la remontada local, las desgracias del conjunto rojiblanco, ya que por el camino había ido perdiendo a sus centrales titulares, dos de sus jugadores santo y seña de esta temporada.
Sobre todo Dani Vivián, infranqueable y últimamente titular hasta con la selección española, que se lesionó a mitad del primer tiempo. Pero también Yeray Álvarez, titular para Ernesto Valverde a pesar sus recurrentes lesiones y por delante de un Aitor Paredes también internacional, que vio dos amarillas y fue expulsado en el minuto 85.
Ninguno de los dos estará en la vuelta. Vivían no está descartado pero la realidad habla de una lesión muscular para la que una semana de recuperación es poco tiempo, lo que obligará al técnico a tirar de su segunda unidad en esos puestos.
Una dupla con Unai Núñez acompañando a Paredes que, por cierto, tiene un buen recuerdo de su experiencia ante la Roma: el gol del partido de la Fase de Liga. El 1-1 del debut europeo de este curso que tanto ayudó al Athletic a impulsarse después hasta completar una primera fase sobresaliente.
Un gol entre centrales tras un golpe franco pasado de Alex Berenguer que Núñez devolvió al primer palo para que Paredes impusiese, como acostumbra, su poderío aéreo a su marcador.
También lo hizo ayer en el tanto de Williams. El central vizcaíno tocó en primera instancia el córner puesto en juego por Unai Gómez y el mayor de los Williams remachó en el segundo palo.
Aunque ya más que de sus centrales titulares, que da perdidos, el Athletic está pendiente para la vuelta de Oihan Sancet, quien, aunque viajó a Roma, al final ni salió al campo.
Sancet sufrió hace solo once días una lesión muscular contra el Valladolid y que vaya a estar el jueves para ayudar a su equipo está todavía en duda.
Una pista puede darla el choque liguero de este domingo ante el Mallorca también en 'La Catedral', en el que podría seguir descansando o salir unos minutos al final para ver sus sensaciones. No parece, en todo caso, que ante la importancia del encuentro europeo y lo escaso de su tiempo de recuperación vaya a ser titular en ese choque intermedio.
Aunque está aún por ver, toda prudencia parece poca para la que será la primera final, el primer partido definitivo a vida o muerte, que le espera este curso a un equipo en el que Sancet es su máximo goleador y figura indiscutible junto a los hermanos Williams.
Un choque que los leones tienen que ganar para seguir alimentando el sueño de estar en el campo en la cita histórica del 21 de mayo. Esa sería la final definitiva, pero antes aún deberá disputar tres si se sigue manteniendo con vida. La de este jueves, con la decepción de la remontada sufrida en Roma, será la primera camino de esa última final. EFE


