La Justicia ratifica la condena a 2 hermanos que mataron a 3 familiares en una persecución

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Madrid, 2 mar (EFE).- El Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha ratificado la condena a 45 y a 22 años y medio de cárcel para dos hermanos acusados de matar a tres familiares en una persecución en coche en agosto de 2020 en Móstoles (Madrid), que es lo que dictó inicialmente la Audiencia Provincial, aunque esa sentencia se anuló por falta de motivación y se tuvo que dictar otra que ahora se valida.

Tras este periplo judicial ya solo cabe recurso ante el Tribunal Supremo, según detalla la sentencia del TSJM dictada recientemente.

En la misma los magistrados desestiman los recursos de los dos condenados contra la segunda sentencia de la Audiencia Provincial y confirman las penas que se les impusieron.

La Audiencia de Madrid condenó en diciembre de 2023, de acuerdo con el veredicto del jurado popular, a Emilio David J.P. y a Ruiz Manuel J.P. por la muerte de su hermana, de una hija de ésta de 9 años y de su cuñado tras una persecución en coche en la que también resultó herida la otra hija de la mujer, de 12 años.

A Emilio David le impuso una pena de 45 años de cárcel como autor de tres homicidios consumados y uno en grado de tentativa y a su hermano una de 22 años y medio de cárcel como cómplice, ya que "cooperó con actos no decisivos" en los hechos, acompañando a su hermano como copiloto.

Unos meses después el TSJM estimó parcialmente los recursos presentados contra esa sentencia y la anuló por carecer de la suficiente motivación, exigiendo que se dictara una nueva, y así en septiembre de 2024 la Audiencia dictó otra en la que mantuvo los hechos probados y las condenas, que ahora se validan.

Así se considera probado que el fin de semana del 21 al 23 de agosto de 2020 dos hermanas de 12 y 9 años acudieron a la vivienda de su abuela materna en la localidad madrileña de Arroyomolinos, y ya el domingo pidieron por teléfono a sus padres que fueran a buscarlas, según se explicó en el juicio, porque la abuela quiso someter a la mayor a la prueba del pañuelo sin que estuviera su madre.

El padre de las niñas acordó con su hermano, Raúl J.J., que era conductor de VTC, que llevase a su mujer, Pilar J.P., a la casa de su suegra para que pudiera recoger a las niñas. De madrugada, Pilar, Raúl y las dos menores se introdujeron en el coche de éste y se marcharon hacia el domicilio de las niñas, situado en el distrito de Vallecas.

Entonces, los dos acusados, hermanos de Pilar y tíos de las niñas, que eran "conocedores del enfrentamiento familiar que había tenido lugar" en la vivienda (Pilar y su madre discutieron, según quedó demostrado en el juicio), se subieron al coche de Emilio David J.P., que condujo, "y, actuando ambos de común acuerdo, salieron en persecución del primer vehículo".

La persecución duró unos ocho minutos y se prolongó 5,3 kilómetros durante los que el coche de los acusados embistió tres veces al de las víctimas, hasta que en "la embestida final" provocó que se saliese de la carretera violentamente y volcase, causando la muerte de Pilar, Raúl y una de las niñas, y dejando herida grave a la otra. EFE