Sara García valora viajes turísticos al espacio porque repercuten en avances tecnológicos

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León, 28 feb (EFE).- Sara García, astronauta de la Agencia Espacial Europea, ha valorado los viajes turísticos al espacio, como el realizado esta semana por la nave Blue Origin, porque repercuten en avances tecnológicos que en un futuro tendrán aplicaciones en distintos sectores.

"Al final, todo lo que suponga ir al espacio e invertir en tecnología espacial repercutirá positivamente en avances que las propias agencias espaciales utilizan. Por ejemplo, el desarrollo de cohetes reutilizables como el que ha sido empleado en la misión de Jesús Calleja", ha explicado este viernes a los periodistas en la Universidad de León, donde se formó y que ha visitado.

Muchos turistas "pagan grandes cantidades por un billete y gran parte de esa inversión se aplica luego en desarrollo tecnológico que se extrapola a distintos sectores", ha añadido en su alegato.

La astronauta leonesa ha hablado también del desmantelamiento de la Estación Espacial Internacional en 2030, que permitirá orbitar a estaciones privadas y que al final se traduce en una "democratización del espacio" que a su juicio será positiva.

"Posibilitará que a partir de esa fecha haya estaciones espaciales, probablemente privadas, o de algunos de los diferentes gobiernos, que acelerarán el acceso al espacio de astronautas profesionales seleccionados por las agencias espaciales que puedan acudir a esas misiones", ha añadido.

Sara García ha explicado que su intención de viajar al espacio es la de seguir investigando, la de completar la labor que realiza cada día en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) donde lidera un equipo que estudia nuevos fármacos contra el cáncer de pulmón.

"Vamos a la órbita baja, a cuatrocientos kilómetros de la superficie terrestre porque allí la gravedad es mínima. Hablamos de microgravedad y poder hacer investigación en microgravedad cambia radicalmente porque se crea un entorno único que es imposible de reproducir en la Tierra", ha añadido desde el laboratorio de la Universidad de León que desde 2022 lleva su nombre.

Esa microgravedad, ha añadido, "cambia las propiedades de la materia y los procesos físicos que dominan todos los fenómenos, lo que se aplica en estudios biomédicos", ha explicado.

Los astronautas viven en órbita "un envejecimiento similar al que nos ocurre a los humanos en la Tierra a lo largo de las décadas", ha proseguido.

"Lo único es que en microgravedad esto ocurre mucho más rápido y eso se puede estudiar para generar contramedidas que mejoren esta calidad de vida", ha apostillado.

Como ejemplo, ha explicado que se puede aplicar a la osteoporosis, a la atrofia muscular o se puede trabajar en nuevos medicamentos.

"En mi caso, que trabajo en investigación contra el cáncer, se podría utilizar el entorno de microgravedad para diseñar nuevos fármacos", ha concluido. EFE

tlg/rjh/cc

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