Ana Locking viste a 3 personajes de 'La vida breve' con guiños 'drag' y golas descolocadas

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Madrid, 27 feb (EFE).- La espectacularidad de prendas propias de una 'drag' para Farinelli, las botas con plataforma de Luisa de Orleans o las golas fuera de sitio de Isabel de Farnesio son licencias que se ha permitido Ana Locking en el diseño de vestuario para estos tres personajes de la serie 'La vida breve', sobre el reinado de Luis I y Luisa de Orleans.

El mayor reto para la creadora ha sido representar un momento concreto de las vidas de la reina Isabel de Farnesio, esposa de Felipe V, Luisa de Orleans y el cantante Farinelli. "Su vestuario tenía que ser memorable en ese punto", de ahí que la diseñadora haya apostado por la "espectacularidad de la cultura 'drag'", ha explicado a EFE con entusiasmo Ana Locking, Premio Nacional de Diseño de Moda.

Los creadores de 'La vida breve' (Movistar Plus+), Cristóbal Garrido y Adolfo Valor, buscaban expresar con la indumentaria la historia de tres personajes en tres momentos concretos: el duelo de salón entre Leonor Watling como Isabel de Farnesio y Alicia Armenteros como Luisa de Orleans; la fiesta que organizan, ya como matrimonio, Luis I y Luisa; y la primera actuación de Farinelli ante los eméritos, Isabel y Felipe V.

Un periodo histórico que los directores tratan en clave de comedia, lo que ha permitido ciertas licencias: "Había que ser estrictos con la época, pero al ser comedia me dieron libertad para desarrollar la fantasía".

Lejos de mostrar unas deportivas, como hizo Sofía Coppola en la película 'María Antonieta', Locking (Madrid, 1970) sí ha incorporado detalles novedosos en el vestuario de Isabel de Farnesio, una mujer poderosa que reinó en la sombra, y en el de Luisa de Orleans, hija de Felipe, regente de Francia durante la minoría de edad de Luis XV.

También en el de Farinelli, el castrato italiano más famoso de la época, cuando canta por primera vez ante los reyes Felipe e Isabel en bermudas y con una gran capa con cola.

"Era la Beyonce del momento, yo diría que el personaje no binario más famoso de la historia", apunta Locking, que reforzó esta imagen con un corsé con plumas, que representa su lado femenino y el masculino, como una armadura.

"En Francia estaban inmersos en el rococó", señala la diseñadora, que ha querido mantener ese estilo en el vestido de Luisa, una pieza azul con flores que representan el momento de "florecimiento al mundo de una reina adolescente de catorce años".

El vestido tiene flores pintadas a mano con espátula, "se puede palpar", además de otras de metacrilato en homenaje a la Real Fábrica de Cristales de La Granja, en cuyos jardines se han rodado algunas de las escenas de la serie. "La fragilidad del cristal hacía difícil incorporarlo al traje", ha aclarado la diseñadora.

Compuesto de dos piezas, Luisa se desprende de la falda para descubrir sus piernas y bailar durante la fiesta en bombachos y botas altas de plataforma, nada que ver con el calzado de la época; como tampoco lo es el tocado bicornio con el que hace su aparición, que se empieza a utilizar 20 o 30 años más tarde.

En esa fiesta, Leonor Watling luce un vestido de terciopelo negro bordado con hilos de pan de oro, que dice mucho de su personaje: el poder oscuro y la luz.

Locking asegura que ha incorporado en él "mucho del diseño español del XVI"; como las golas que puso de moda de Felipe II, pero en lugar de en el cuello aparecen simétricas sobre los hombros y las caderas, y también a modo de corona, ofreciendo una imagen "muy poderosa".

Rafa Peinador ha creado los sombreros, "la guinda del pastel", concluye la diseñadora. EFE

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