El precio de la discrepancia en Vox

Guardar

Belén Gil Orantos

Madrid, 6 feb (EFE).- Ser de Vox es asumir unos principios y unos valores, pero también una forma de estar dentro del partido, en la que las discrepancias con el presidente, Santiago Abascal, o con sus más directos colaboradores, tienen sus consecuencias, como se acaba de ver con su líder en Castilla y León, Juan García-Gallardo.

A lo mejor no el primer día, pero a no muy tardar el tercero, cualquiera que entra en Vox se da cuenta de que manda Madrid, solo Madrid y nada más que Madrid. Lo ha dejado muy claro su secretario general en el Congreso, José María Figaredo: "La estrategia de Vox es nacional", "no hay baronías ni divisiones internas".

Desde la madrileña sede de la calle Bambú se resta importancia a esta nueva salida y se asegura que "hay democracia interna" y que "puedes decir lo que quieras", pero - coinciden en puntualizar muchos de quienes en su día estuvieron en la primera línea- siempre que no salga fuera de sus paredes una mínima palabra de reproche hacia el partido o sus máximos dirigentes.

La única opción para quien decide quedarse es guardar obediencia ciega a Abascal y aguantar las órdenes de sus emisarios nacionales sabiendo que ya no será tratado como cuando llegó.

También cabe esperar a que al dirigente crítico le marquen la puerta de salida o que se marche antes por voluntad propia asumiendo que esa no es la idea de un partido democrático. En ese caso se puede hacer sin dar guerra y argumentando motivos personales, como hizo el exportavoz parlamentario Iván Espinosa, o bien abriendo una crisis interna, como sucedió con la exdiputada Macarena Olona.

El caso de García-Gallardo viene a ser algo más parecido a los de Olona, pero sin 'performance', o la exportavoz en el Ayuntamiento de Madrid Rocío Monasterio. Con una carta difundida en la red social X anunciaba este lunes su adiós por "discrepancias" con la dirección nacional, a la que acusa de falta de lealtad.

"Hay parte de lo que dice (García-Gallardo) que es verdad, y hay otra parte que dice que no se ajusta tanto a la verdad", ha admitido Javier Ortega Smith, quien en octubre de 2023, unos meses después de la salida de Espinosa, llegó a decir que Vox no podía convertirse en una "agencia de colocación de amigos".

A diferencia del ya exlíder del partido en Castilla y León, Ortega Smith optó por continuar, pese a perder galones e ir bajando en el escalafón desde la secretaría general de la que partió hasta su cargo actual de portavoz en el Ayuntamiento de Madrid. "Sigo trabajando por este proyecto político con la misma ilusión que el día que lo fundamos, allá por 2014", asegura.

El burgalés, sin embargo, ha renunciado a todos sus cargos tanto en el partido como en las Cortes de Castilla y León, comunidad de la que llegó a ser vicepresidente en la coalición con el PP hasta que el Comité Ejecutivo Nacional, a propuesta de Abascal, decidió en julio del año pasado romper sus pactos de gobierno con los populares.

La ruptura no gustó a García-Gallardo, como tampoco le gustó a Vicente Barrera en Valencia, y así lo transmitió en Bambú defendiendo que el acuerdo con el PP funcionaba, aunque acató la decisión sin crítica pública. Fue una piedra más en su camino de disenso.

Según ha desvelado en una entrevista en la Cope para responder a las "manipulaciones" y "zancadillas" de la dirección nacional sobre su marcha, los desencuentros comenzaron cuando le apartaron de las negociaciones directas con el presidente de la Junta, el popular Alfonso Fernández Mañueco, tras la crisis por el protocolo antiaborto.

Y la gota que ha colmado el vaso ha sido el "chantaje", que atribuye al secretario general, Ignacio Garriga, para que firmara la expulsión de los dos procuradores autonómicos que demandan primarias y cuestionan la integración de Vox en el grupo europeo 'Patriots', unas exigencias que García-Gallardo asegura en cualquier caso no compartir.

La "indicación agresiva" de Garriga para que firmara la expulsión fue "la guinda del pastel" de "deterioro progresivo de la relación con el entorno del presidente", ha dicho.

Quizá es que se ha "caído del guindo", como diría Figaredo, y ha entendido que en Vox no son posibles las baronías territoriales.

En Vox, ha subrayado el diputado, "no sucede, como en otros partidos, que hay una dirección nacional, luego hay una dirección autonómica y la dirección autonómica de repente lleva una línea contraria a la dirección nacional". "No, si son Vox, no se puede". Más claro imposible.

Lo curioso de este precio de la discrepancia en Vox es que gran parte de quienes han pasado a segunda, tercera o cuarta fila siguen afiliados al partido sin renunciar al proyecto ni a la política.

Convertidos en "soldados de base", como dice García-Gallardo, pero convencidos de que la dirección del partido debería reflexionar sobre lo que está pasando para que se vayan sumando dimisiones en un goteo continuo.

Y quién sabe si también agazapados a la espera de que Abascal y los suyos pierdan fuelle para tomar las riendas del partido o con intenciones no desveladas de integrarse en otro o, incluso, de crear uno nuevo, una "tercera pata" entre los conservadores que se sume a PP y Vox, como reclama Olona.

Todas las miradas se dirigen a Iván Espinosa, el más carismático. Esta misma semana en Sevilla, lo ha descartado. Su idea es crear un 'think tank' -laboratorio de ideas- para tratar de influir en la derecha.

Entretanto Bambú se esfuerza por minimizar la salida de García-Gallardo. "Unos vienen, les damos la bienvenida, otros se van, les damos las gracias y les deseamos buena suerte", dice Abascal, que trata de pasar página rápido poniendo sobre la mesa su subida en las encuestas -esta vez sí cree en ellas- para que nadie estropee su marcha triunfal de este sábado en Madrid con los líderes de la ultraderecha europea encuadrados en 'Patriots'. EFE

Últimas Noticias

La Reina Sofía se encuentra con Carlos Alcaraz y le desea suerte en el Miami Open

Durante su visita a Florida para un acto académico sobre los lazos entre España y Estados Unidos, la madre del rey Felipe VI conversó con destacados jugadores y respaldó iniciativas que resaltan el aporte hispano a la historia estadounidense

La Reina Sofía se encuentra

Una manifestación en Valencia pide el 'No a la guerra' en Oriente Medio: "No parimos a hijos para que mueran en guerras"

Miles de personas acudieron a una concentración en la capital valenciana, convocada por movimientos sociales y sindicatos, exigiendo respeto a los derechos humanos y el fin de la violencia en Medio Oriente, destacando el impacto en mujeres y la urgencia de soluciones multilaterales

Una manifestación en Valencia pide

El PPdeG ve "bien" las medidas anticrisis del Gobierno, pero le echa en cara no hablar antes con las comunidades

La número dos del grupo gallego sostiene que las iniciativas recientes para amortiguar el impacto de la crisis ya eran sugerencias propias, aunque denuncia falta de comunicación y acusa a la coalición de actuar sin consenso autonómico

El PPdeG ve "bien" las

La exjefa de ETA Soledad Iparraguirre 'Anboto' podrá salir de prisión entre semana a partir del lunes

El Gobierno vasco ha otorgado una medida de flexibilización penitenciaria a la histórica militante, tras la aprobación judicial necesaria, que le permitirá abandonar el centro entre semana mientras sigue cumpliendo condena en régimen de segundo grado

La exjefa de ETA Soledad

PP vasco denuncia "impunidad y amnistía encubierta" tras autorizarse la salida de prisión de la exjefa de ETA 'Anboto'

La concesión de salidas entre semana a Soledad Iparraguirre, alias 'Anboto', ha provocado que dirigentes populares en Euskadi acusen al Gobierno autonómico de permitir que condenados tomen control sobre su tránsito penitenciario, cuestionando así el proceso de resocialización

Infobae
MÁS NOTICIAS