Málaga, 5 feb (EFE).- La Policía Nacional sigue buscando, pese a la detención de un hombre, a otras personas por su presunta responsabilidad en la muerte de un cura estadounidense de 80 años que estaba de vacaciones y cuyo cadáver fue hallado en un piso turístico del centro de Málaga capital el pasado 21 de enero.
El subdelegado del Gobierno en Málaga, Javier Salas, ha asegurado que se continúa trabajando y se ha mostrado "seguro" de que con las pesquisas de la Policía, "que van en buen camino, en breve se dará con ellos y se detendrá al resto de los implicados".
Ha lamentado la muerte de un turista en el centro de Málaga y ha destacado que "Málaga es de las ciudades más seguras de Europa, como también lo es la provincia, según los índices delincuenciales"; y ha mantenido que "por eso el turismo viene aquí".
"Evidentemente, siempre algún hecho delictivo habrá, el delito no se puede erradicar al 100 % en ninguna sociedad, pero los datos delincuenciales de Málaga hacen que sea una provincia segura, en la que cualquier persona, ya sea extranjera o de la propia provincia, circula con normalidad y libertad; y eso lo vemos los que vivimos en la ciudad", ha concluido.
La Policía Nacional ya ha detenido a una persona por su presunta implicación y el Juzgado de Instrucción número 2 de Málaga ha acordado su ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza.
Al arrestado se le investiga por los delitos de homicidio y robo con violencia, según ha informado a EFE el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA).
El Juzgado de Instrucción número 2, en funciones de guardia de detenidos, es el encargado de la investigación de este suceso desde el momento en que tuvo lugar la muerte del turista, de avanzada edad.
Las diligencias se encuentran bajo secreto y el detenido se ha acogido a su derecho constitucional a no declarar.
El turista fue hallado muerto en un piso turístico del centro de Málaga capital el pasado 21 de enero y la Policía Nacional es la encargada de la investigación, que continúa abierta.
Durante la investigación, los agentes comprobaron que las pertenencias del turista habían sido robadas del apartamento donde se alojaba y la víctima presentaba un fuerte traumatismo en la cabeza.
De las pesquisas se desprendió que pudo morir un día antes, solo unas horas después de llegar a Málaga, así como que había llegado para pasar unos días de vacaciones y había reservado un apartamento turístico situado en la zona de la calle Carretería. EFE

