Palma, 17 ene (EFE).- El acusado de asesinar a su mujer embarazada y a su hijo de siete años en la localidad mallorquina de Sa Pobla en 2021 ha declarado este viernes en la Audiencia de Palma que se encontraba bajos los efectos de grandes cantidades de alcohol y cocaína cuando los mató.
Ali Khouch, de 35 años y origen marroquí, ha alegado que padece una adicción a la cocaína, la heroína y el alcohol desde 2007 y que, por esta razón, ha tenido varios ingresos en unidades psiquiátricas e intentos de suicidio.
Además, ha asegurado que, horas después de matar a su esposa y su hijo sobre las 23:00 horas del 16 de mayo de 2021, en cuanto se repuso de los efectos del alcohol y la cocaína, alertó a los familiares de la mujer y llamó a la Guardia Civil, a quien indicó dónde se encontraba y confesó ambos asesinatos de manera voluntaria.
El juicio ha comenzado este viernes en la Audiencia Provincial de Palma con la constitución del jurado popular, la exposición de los hechos y la declaración del acusado, que ha reiterado su confesión de los asesinatos de su mujer y su hijo y se ha limitado a responder a las preguntas de su abogado.
En su escrito, la defensa argumenta que Khouch -que no ha sido preguntado al respecto- desconocía que su mujer estaba embarazada, por lo que solo ha confesado dos de los tres delitos que se le imputan (dos asesinatos y un aborto).
El matrimonio convivía junto a su hijo en el mismo domicilio en el momento de los hechos y existían denuncias previas por violencia machista contra Khouch.
Según el relato de la acusación particular, el asesino confeso no se encontraba bajo los efectos de las drogas en el momento del ataque, sino que consumió sustancias estupefacientes después.
Antes de estrangular a su mujer y causarle la muerte, Khouch le clavó un cincel en la cabeza y la golpeó contra la pared de la cocina. Al ver que seguía viva, la asfixió con sus manos.
Tras ello, "cogió a su hijo por el cuello con las dos manos" y también lo asfixió, ha expuesto el abogado de la familia de las víctimas, en línea con el escrito de acusación de la Fiscalía.
Después de matar a ambos y provocar el aborto del feto que estaba gestando la mujer, registró la casa, se cambió de ropa, quitó la batería y la tarjeta SIM del teléfono de su esposa, y se dirigió en su propio vehículo al poblado chabolista palmesano de Son Banya, donde consumió drogas. Finalmente, según el relato de la acusación, se acercó al centro de la ciudad y contrató los servicios de una prostituta.
Khouch, que ha prestado declaración con la ayuda de intérprete, se ha negado a responder a las preguntas de la Fiscalía y de las acusaciones pública y particular.
El Ministerio Público pide para él la prisión permanente revisable por el asesinato del hijo de siete años -la primera vez que hace esta petición en Baleares-, además de 25 años por el de su mujer embarazada de alrededor de 21 semanas.
Reclama también que indemnice a los padres de su mujer y abuelos de su hijo con 174.677 euros, y a cada uno de los tres hermanos de la mujer y tíos del niño con 79.858 euros; de manera que en total la Fiscalía pide que abone una responsabilidad civil de 414.254 euros.
El juicio seguirá el próximo martes en la Audiencia de Palma con la declaración de los testigos. EFE
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