Madrid, 9 dic (EFE).- Gila, el humorista que es ya historia de España, fue a la guerra civil y estuvo a punto de morir fusilado. Es un tramo terrible de la vida del cómico que el cineasta Alexis Morante ha recreado en '¿Es el enemigo?', el retrato de un "icono" cultural que "une a todos", según sus palabras.
El próximo viernes llegará a las salas esta película para la que Morante ha contado con actores con recorrido, como Salva Reina o Natalia de Molina, y con un novel de nombre Óscar Lasarte, intérprete forjado en el 'clown' y en la magia que aterriza en la gran pantalla hablando y moviéndose como Miguel Gila en 1936.
En conversación con EFE este lunes, tras la presentación de la película a los medios, Lasarte dice que ha sido "un honor", pero también "una responsabilidad", encarnar a un humorista histórico en un relato "antibelicista" como el de '¿Es el enemigo?', sobre todo porque Gila consiguió que "las dos Españas se rieran de lo mismo: del absurdo de la guerra".
Morante destaca que ésta es una de las razones principales, si no la principal, que han convertido al humorista madrileño en "un icono". "Gila une a todos; lo hizo a través un personaje 'naif', casi tonto, para llegar a la profundidad humana", señala.
Son historia del humor español los monólogos de aquel soldado que habla por teléfono con el enemigo para que pare la guerra. En la película esto no se cuenta, pero sí la génesis de la leyenda.
Según explica el cinesta, para ello se propuso un relato basado en el equilibrio entre la tragedia, el drama y la comedia. Leyó la autobiografía del propio Gila, 'Y entonces nací yo. Memorias para desmemoriados', y luego se atrevió con la imaginación.
"Quería contar ese viaje iniciático con realismo mágico porque eso nos permitía hacer una aportación poética a la narrativa de la guerra civil desde los ojos de Gila", aclara el director.
De ahí el tono de la película, aunque fue fundamental el trabajo de los actores y actrices, en particular del protgonista, añade Morante.
Óscar Lasarte no sólo logra una voz que parece la del propio Gila. Se mueve como él, además, para lo que se documentó viendo los números y películas del humorista. Y cambió físicamente: "Adelgacé 10 kilos", revela.
Al actor le ayudaron mucho el director, el guión y sus compañeros y compañeras de reparto, casos de Salva Reina y Natalia de Molina, los personajes de 'El cabo' y 'Rosa', respectivamente.
De Molina remarca a EFE que resultó esencial captar el tono de la película, pues, gracias él, dice, se hace posible que los personajes no caigan en "estereotipos". "Ese tono -puntualiza Reina- no es exactamente el de la realidad en un momento de máxima crudeza".
Subraya Lasarte que "la película parte de que no hay que tomarse muy en serio", y esto, en un contexto de crispación política y tensión social como el actual, da vuelo a la película.
'¿Es el enemigo?', según su director, no se podría haber hecho "sin pensar en la actualidad".
Lo explica: "España sigue estando polarizada. Sólo hay que ver los comentarios del tráiler de la película en 'Youtube'. Son comentarios polarizados. Más importante que acercarse a la guerra desde esos tonos de polarización es acercarse viendo la guerra como un absurdo y un sinsentido".
Reviviendo a Gila, el cineasta descubrió a un "pionero", básicamente porque "si le salía mal, o le metían en la cárcel o lo mataban". EFE
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