Sube el carnet, pero sale Cardeñosa

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Sevilla, 13 jun (EFE).- Los carnets del Betis para la próxima temporada suben un 3,5%, con precios que oscilan entre los 345 y los 1.110 euros que los tres mil socios más antiguos y fieles de la entidad que se dieron cita en la presentación de la campaña en el Benito Villamarín darían por más que bien empleados porque en la cartulina sale Julio Cardeñosa.

'Miles de historias en verdiblanco' es el lema de esta campaña de abonos que incluye los partidos ligueros, el de presentación ante el PEC Zwolle holandés el 3 de agosto, la eliminatoria de 'play off' de la Liga Conferencia y, en el caso de superarla, los tres choques de su fase de liga, en cuyo caso el abonado pagará el 10% restante del 90% obligatorio que debe hacer efectivo por el grueso de la temporada.

Más allá de la prosa económica, la campaña bética tiene el toque reivindicativo de uno de los mejores '10' del Betis y del fútbol español en el aniversario de los cincuenta años desde que llegó procedente del Valladolid en la 1974-75, recién retirado otro mito viviente, Luis del Sol, para marcar estela en el campo y fuera de él.

La 'leit motiv' de la campaña de abonos bética lo da una fotografía de Fernando Salazar de 1981 en la que 'El Flaco', como lo llamaban por razones obvias, se dispone a sacar un córner frente a la grada de Preferencia, la única que queda del viejo Villamarín y que vivirá su última temporada antes de su derribo al final de la 2024-2025 para completar el cierre del estadio y su remodelación.

A muchos les sonará al Paleolítico Superior, pero no a los tres mil fieles que anoche se dieron cita en el Benito Villamarín y que bien pudieron sufrir un calambre cuando vieron que lo que llevarán durante todo el año en la cartera representa lo mejor del equipo al que comandó cuando fue Eurobetis, con el que sufrió el calvario de los descensos y le dio el tono a un equipo de cimas y simas junto a Luis del Sol, Rogelio Sosa, Joaquín Sierra 'Quino', Rafael Gordillo, Joaquín Sánchez: hitos para componer tantas Tríadas Capitolinas en verdiblanco.

Con las mangas largas, inversas a las medias del 'socio' por la banda izquierda al que convirtió en figura, Rafael Gordillo, Julio Cardeñosa parecía que tenía frío siempre por su aspecto enclenque y encogido del que algunos entrenadores, como el húngaro Ferenc Szusza, llegaron a dudar por su aparente y engañosa endeblez.

No obstante, se bastó y se sobró para comandar uno de los mejores Betis de la historia, el de la primera Copa del Rey de 1977 que, con las bases de Szusza, enjaretó Rafael Iriondo: Esnaola, Bizcocho, Sabaté, Biosca, Cobo; López, Alabanda, Cardeñosa; Megido, Benítez y García Soriano.

Y lo hizo hasta su adiós en 1985 siempre fiel a un estilo, a una manera inconfundible de mover los muñecos a su compás, con goles a la escuadra, de falta y, con el balón en juego, con pases milimétricos y una manera de concebir el fútbol en la que no entraba el agachar la cabeza ni para atarse las botas: eso llevan en la cartera los que no lo vieron jugar. EFE

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