PJ Harvey convence y enciende las Noches del Botánico en Madrid

Guardar

Guillermo Vázquez

Madrid, 8 may (EFE).- Ante 4.000 personas, lo que supone un lleno total, la británica PJ Harvey ha convencido este viernes en el Jardín Botánico de la Complutense con un set plagado de clásicos en el que los temas pertenecientes a su último trabajo ‘I inside the old year dying’ (2023) no desentonaron.

En un escenario decorado con mobiliario de iglesia, con una mesa camilla, tazas de té y una jarra de limonada, Harvey hizo acto de presencia en el escenario madrileño con su magnetismo y carisma habitual, puntual, a las 21:45 horas, en las instalaciones del Jardín Botánico Alfonso XIII, después de su paso por las ediciones del Primavera Sound en Barcelona y Oporto y por Lyon (Francia).

Acompañada por su banda y su inseparable Joel Parish, la británica inauguró una atmosférica primera parte con ‘Prayer at the gate’, con temas de su etapa más reciente, de sus álbumes ‘Let England Shake’ (2011) y ‘I inside the old year dying’.

Durante este bloque destacaron ‘I inside the old I dying’, una inquietante ‘A noiseless noise’ y una potente ‘The Glorious Land’ y ‘The words that maketh murder’, donde Harvey mostró sus dotes con el autoarpa.

La llegada de ‘50 ft queenie’ terminó de encender el público, que ya había entrado en calor, y despertó definitivamente ante la furia de uno de los temas centrales del crudo ‘Rid of me’ (1993).

A partir de ahí, la artista -con un vestido blanco vaporoso y asimétrico que por momentos le hacía parecer una diosa griega- despachó con su fuerza habitual temas de su repertorio de los 90 y 2000.

Entre ellos no faltaron ‘The Garden’ o ‘‘The desperate kingdom of love’, en solitario, ataviada con su guitarra acústica.

‘Man-Size’ sirvió para elevar de nuevo los ánimos de los asistentes, acompañada de ‘Down by the water’ , para cerrar con la oscura ‘To bring you my love’, de su homónimo álbum de 1995.

Harvey y los suyos volvieron para ofrecernos los bises, con ‘C’mon Billy’, ‘White chalk’ de su álbum del mismo título de 2007, con la que cerró definitivamente la noche tras una (corta) hora y media de concierto.

Con una brillante e inspirada interpretación, en un show teatral y minuciosamente coreografiado, defendió con éxito los temas de su más reciente etapa compositiva y arrolló con sus clásicos, en una noche triunfal, en la que el público se rindió ante el arrojo de la cantante británica. EFE

gvf/met/fp