La acusada de obligar a su nieta a tener relaciones con un señor dice que es una invención de la menor

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La mujer acusada de obligar a su nieta a mantener relaciones sexuales con un conocido de la familia lo ha negado este jueves en el juicio contra ella, en el que ha asegurado que eso "es falso" y ha apuntado a una invención de la menor porque, según ha dicho, le había referido que iba a hacer "cualquier cosa" y "lo imposible" para que no la mandara de regreso a su país. "Una vez me dijo que ni muerta se iba", ha afirmado. Un extremo que ha corroborado la pareja de la procesada: "Mintió para quedarse en España", ha sentenciado en la reproducción de la grabación realizada como prueba preconstituida para esta vista, en la que la chica ha testificado a puerta cerrada y en la que los forenses han dado credibilidad a su relato y ven compatibles además los síntomas que presenta con los hechos denunciados. En el plenario, celebrado en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Cantabria, las partes han elevado a definitivas sus conclusiones provisionales, manteniendo así la defensa la absolución de la enjuiciada y también la fiscal, al no ver indicios suficientes para mantener una imputación de esta "gravedad", llegando a interesar el sobreseimiento de las actuaciones durante la instrucción. Sí se ha ratificado en su escrito el Instituto Cántabro de Servicios Sociales, que tutela a la menor y ejerce la acusación particular. Pide 15 años de prisión, por un delito continuado de abuso sexual a menores y otro igualmente continuado de corrupción de menores, y 30.000 euros de indemnización. Este organismo público, dependiente del Gobierno regional, considera que la acusada trajo a su nieta de República Dominicana cuando tenía once años y dos años después, a la edad de trece, la obligó a mantener relaciones con un hombre mayor, ya fallecido. El ICASS entiende también que durante el confinamiento por la pandemia del Covid la mujer obligó a la niña a realizarse fotografías y vídeos de contenido sexual para enviárselos al señor, así como que la obligaba a realizar todas las tareas domésticas y de limpieza del hogar, recibiendo "continuos desprecios y castigos". Unos extremos que ha negado la procesada, abuela paterna de la menor, que se ha declarado no culpable, en línea con lo que ha mantenido un hijo suyo y tío de la joven: "Mi madre es inocente", ha afirmado. "ERA MI NIÑA, LA NIÑA DE LA CASA" Desde el banquillo de los acusados, la mujer ha explicado que en 2017 trajo a su nieta a España porque así se lo pidió ella, debido a la "mala" situación en su país y porque, también, le aseguró que su madre la "maltrataba" y que incluso quería "venderla a un chico de 20 años por 300 pesos". Una vez en Cantabria, ha indicado que ella se encargaba de las tareas domésticas y "nunca" obligaba a su nieta a hacerlas: "Era mi niña, la niña linda de la casa". Y aunque ha negado que la amenazara con devolverla a su país por mal comportamiento, sí ha admitido esos comentarios, pero justificando que se los hacía para intentar "arreglar un asunto" surgido con la madre de la pequeña y nuera suya, que estaría advirtiéndola con denunciarla y llevarla a los tribunales si no le enviaban la niña de regreso. "De aquí no me voy. Haré lo que sea, pero no me voy, porque no voy a ir a pasar hambre o para que mi madre me esté dando hostias", ha indicado la abuela que le contestaba su nieta. A raíz de esto, cuando la menor llevaba un año en España, intervinieron los Servicios Sociales, por situaciones de "agresividad", respuestas "violentas" hacia sus compañeros y por presentar "bajo" rendimiento escolar, según el ministerio público. Y porque "no quería irse" a su país y "estaba rebelde" por ello, de acuerdo con la versión de la procesada, que también ha referido que la niña tenía "problemas" de comportamiento escolar por los que aceptaran el apoyo ofrecido, según ha dicho. "ES MENTIRA" Por lo demás, sobre los hechos enjuiciados, ha explicado que su hijo llevaba un restaurante al que ella iba algún fin de semana, con su pareja y la pequeña, y donde coincidieron alguna vez con el hombre mayor, que era amigo y ayudaba económicamente a sus hijos, con distintas cantidades "en mano" o dejando propinas en el bar. Ha indicado que, cuando veía a este señor, que era de Burgos, se limitaba a saludarle porque no tenía confianza con él, rechazando asimismo que le hiciera transferencias a su cuenta. "Creo que un día me hizo una, de 60 euros, pero para pagar la luz del negocio", ha comentado. En todo caso, ha negado los hechos que se le imputan y ha apuntado a una invención de la niña para no regresar a su país: "Hizo lo mismo con su mamá. Su mamá me lo advirtió a mí", ha remachado, para indicar que la progenitora le aseguró que era "mentira" que la maltratara, golpeara o que la fuera a vender a un joven por dinero. El hijo de la enjuiciada y tío de la menor ha aseverado que "nunca" vio a su sobrina con el señor mayor, amigo suyo, en la cocina del bar que regentaba y ha negado que su madre tuviese relación con él como para recibir transferencias económicas intercambiar mensajes por teléfono. "Que yo sepa, no", ha expresado. Preguntado por las labores domésticas de la niña, ha señalado que "su única tarea era ordenar su habitación". Y la pareja de la acusada ha asegurado, en la grabación reproducida en el juicio, que el hombre en cuestión "no tiene ninguna culpa de nada" porque todo lo denunciado "es mentira". "Lo juro por Dios. Yo siempre estaba allí", ha zanjado. "Todo lo que la niña cuenta es para no ir a su país" y "nosotros no tenemos la culpa de nada", ha abundado. AGRESIVIDAD VERBAL Y ACTITUD VIOLENTA En la vista también han testificado la jefa de estudios del centro donde estudiaba, que ha corroborado la "agresividad" de la menor, sobre todo "verbal", y que su actitud llegó a ser "más violenta" hasta el punto de que "alguna vez llegó a pegarse con una compañera". También ha recordado que era "desconfiada" y que le "costaban mucho" las relaciones sociales. De la abuela ha dicho que se mostraba "siempre reticente" al apoyo escolar que se le ofrecía y que una vez le comentó que no podía dejar sola a la nieta porque "si se la reclamaba un día su madre" para que volviera a su país, "se la tenía que devolver virgen". La primera psicóloga que atendió a la menor -continúa en tratamiento en la actualidad- ha aludido al "maltrato físico y emocional" de la madre de la niña en su República Dominicana primero, y a las agresiones físicas y verbales que recibía después en España, así como a la "falta de libertad" o "injusticia" por tener que hacer las cosas de casa que refería la niña, que "nunca" mencionó abusos sexuales. RELATO COHERENTE Y LÓGICO Y SÍNTOMAS COMPATIBLES CON LOS HECHOS Por su parte, los peritos consideran "coherente, lógico, congruente y sensato" el relato de la menor, del que se desprende una "notable afectación" pero descartan "fabulación", sino "todo lo contrario", pues hay una tendencia a que lo narrado sea "mínimo", entre otras cosas por "vergüenza". También ven compatible lo referido con síntomas de estrés postraumático o "problemas para controlar la ira" o establecer relaciones sociales.