Volkswagen cree infraestructura carga ya no puede disuadir de comprar un coche eléctrico

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Madrid, 8 feb (EFECOM).- El presidente de Volkswagen Group España Distribución, Francisco Pérez Botello, considera que ya hay bastante infraestructura de recarga eléctrica y ya no puede ser un factor disuasorio a la hora de optar por un coche eléctrico.

Pérez Botello ha recordado este jueves, en la décima edición del Foro Económico Volkswagen Group España Distribución, que en España ya existe una oferta de 200 modelos de vehículos eléctricos en el mercado entre todos los fabricantes, de los que 18 corresponden al grupo Volkswagen.

A pesar de la existencia de esa infraestructura de carga suficiente, Pérez Botello considera que la Administración debe hacer una base de datos oficial y fiable de puntos de recarga y avanzar en la interoperabilidad, de forma que el cliente pueda pagar en cualquiera con su tarjeta de crédito y no tener que descargarse un montón de aplicaciones.

Según ha explicado, el coste de utilizar un vehículo eléctrico puede ser 90 euros más barato que un utilitario de combustión para que haga entre 70 ú 80 kilómetros a la semana.

En cuanto a la decisión de Volkswagen de cancelar la salida a bolsa de su unidad de baterías, PowerCo, Pérez Botello ha dicho que se buscaban inversores para esa empresa para diversificar los riesgos, aunque el grupo no tiene una necesidad imperiosa de un nuevo accionista para seguir adelante.

Pérez Botello ha añadido que la decisión no se debe a que haya dudas dudas sobre el coche eléctrico, pues sus costes de mantenimiento son menores, lo que le hará más atractivo que el de combustión.

En este sentido, ha manifestado que el coche eléctrico no se va a imponer por motivos regulatorios o de ambientales, sino por sus ventajas económicas, pues a la larga va a ser más competitivo que el coche de combustión, cuyo precio también se va a ir encareciendo porque tiene más componentes que un coche eléctrico.

Ha añadido que el problema está en los costes de la energía, que en un Europa son más altos, lo que afecta a la competitividad.

En cuanto a los fabricantes que han dejado la puerta abierta a seguir fabricando coches de combustión, ha indicado que mantiene su objetivo de sólo fabricar eléctricos a partir de 2033, pero "no estamos cerrados a nada".

Respecto a la penetración del coche eléctrico, ha dicho que la retirada de ayudas está provocando un retraso, como ha ocurrido en Alemania.

En el caso de España, donde las ayudas para la compra de eléctricos se prorrogaron hasta junio de este año, ha precisado que los fabricantes están en conversaciones con el Gobierno para abordar el asunto de la fiscalidad del automóvil, con el fin de que el apoyo al cero emisiones se introduzca en un esquema estable y no dependiente de ayuda.

Ha afirmado que el Gobierno está siendo muy receptivo y ha manifestado que las medidas que "catapultan" la demanda son aquellas en las que el usuario obtiene el beneficio en el momento de la compra.

Respecto al envejecimiento del parque automovilístico español, ha dicho que no está en contra de que el nuevo esquema acelere las renovaciones del parque, pero siempre que la prioridad sea la electrificación.

Pérez Botello ha destacado que, además, la química de las baterías está evolucionando a gran velocidad y ha indicado que a futuro la batalla ya no va a estar tanto en la autonomía del coche eléctrico, sino en la velocidad en que se recarga.

Ha advertido de que, a partir de autonomías de 600 kilómetros, no es rentable aumentar el coste para conseguir más distancia porque el cliente no lo aprecia, pero sí valoraría que las baterías puedan recargarse en menos tiempo. EFECOM

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