Girona, 27 dic (EFE).- Roberto Íñiguez destacó este miércoles, en su presentación como nuevo técnico del Spar Girona, que se llama Roberto, "no Milagros", y pidió "paciencia" porque la mejora del equipo "no va a ser de hoy a mañana" y necesita "un proceso", "un tiempo parra pasar de zona de confort a ambición bien entendida".
Íñiguez, relevo de Laura Antoja, prometió "dar lo mejor de sí mismo" y avanzó que va a "vivir por y para ello", sin prometer títulos. Dijo que su mentalidad es "ganar el día cada día" y que el equipo tiene "muchas cosas a mejorar", comenzando por ganar solidez y consistencia en defensa: "Delante hay talento, pero para aspirar a grandes cosas hay que defender muy, mu bien".
Admitió que para él Girona "es especial". En la temporada 2014-2015 entrenó en Fontajau y el Girona consiguió el primero de sus dos títulos de Liga.
También reveló que en octubre tomó la "decisión de vida" de dejar el Çukurova turco para poder despedirse de su madre y le dijo a su agente que no le llamara si no era por una oferta "muy especial". "Con la llamada del Girona todo cambió", dijo Íñiguez. Fue una llamada que ni esperaba ni se había planteado, pero que le removió "mucho y muchas cosas". La decisión de aceptar fue "rápida" porque fue "súper afortunado y súper feliz el tiempo que viví aquí".
"Fue un año muy importante en mi vida. Fue un cuento de hadas. Todo salió bien. No creo que pudiera salir mejor", apuntó antes de reivindicar que "venir aquí es un placer. Es más que un placer".
También pidió "disculpas con toda la humildad" por si ofendió a alguien en algún duelo entre el Girona y el Perfumerías Avenida, bestia negra del equipo catalán en las últimas temporadas y equipo del técnico vitoriano de 2021 a 2023.
"Todo empezó con una gilipollez y con una tontería, pero yo como entrenador no podía dejar pasar que se llamara deshonestas a mis jugadoras", destacó sobre las acusaciones del entonces entrenador del Girona, Alfred Julbe.
"Eso fue el principio del enfrentamiento y esa situación de entrenadores se expandió a los equipos, a los clubes, a las aficiones, a la prensa", lamentó Íñiguez.
Profundizó que se sintió "obligado" a defender a sus jugadoras de algo "injusto" y que no se arrepiente del fondo porque volverá a hacerlo si es necesario, pero que se arrepiente e intentará mejorar las formas porque pudieron ser mejores.
A su lado, la directora deportiva, Laia Palau, aseguró que el contrato de Íñiguez es "hasta final de temporada y ya se verá" y se mostró satisfecha por la llegada del técnico, "un entrenador con muchísima experiencia en la Euroliga y en la Liga española".
También subrayó que "las negociaciones han sido muy sencillas" y que "es alguien que le tiene cariño a esta ciudad y a este club". EFE
1011716
asm/apa
Últimas Noticias
El Govern aprueba un suplemento de crédito de 5.988 millones a la espera de presupuestos
Gobierno cántabro avisa de que hace falta tiempo para revertir la "sobrepoblación" de lobo
Urtasun insiste en que el "escollo" para acordar el decreto antiinflación sigue siendo la prohibición de desahucios


