Los pelos de los mamíferos ayudan a detectar los impactos "invisibles" de los bosques

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Sevilla, 5 dic (EFE).- Los pelos de los mamíferos ayudan a detectar y proporcionan información sobre los impactos "invisibles" que están sufriendo los bosques como consecuencia de las actividades humanas y el cambio global, según ha una investigación desarrollada por un equipo científico de España, Polonia y Canadá.

En el marco estudio, recién publicado en Global Change Biology, se han analizado los pelos de las especies de mamíferos presentes en el bosque de Białowieża, en Polonia, recogidos durante 66 años, detectándose cambios importantes en la composición de los isótopos estables presentes en los pelos.

Unos cambios, según ha informado en un comunicado la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC) -entidad que participa en la investigación- que están relacionados probablemente con el uso de fertilizantes agrícolas y el aumento tanto de las emisiones de combustibles fósiles como de las temperaturas globales.

Los científicos señalan la profunda transformación que está sufriendo el medio ambiente en la Tierra como consecuencia de las actividades humanas, que se evidencia en que la concentración de CO2 en la atmósfera se haya duplicado en los últimos 150 años y las temperaturas globales están aumentando.

Los anillos de los árboles o el polen conservado en la turba, registran las condiciones ambientales del periodo que se formaron, y ahora, gracias este estudio, se ha podido conocer que los tejidos animales, como los pelos o los huesos, también, y que pueden detectarse a través del análisis de la composición de los isótopos estables presentes en ellos.

Para realizar el estudio, el equipo científico analizó pelos, recogidos durante un periodo de 70 años, de las 50 especies que componen la comunidad de mamíferos del bosque de Białowieża (noreste de Polonia), desde bisontes europeos hasta musarañas. La mayoría de las muestras procedían de la Reserva Integral, que protege la parte más primitiva de este bosque templado de llanura, el mejor conservado de Europa.

Los pelos procedían principalmente de especímenes, trofeos y pieles de museos y colecciones privadas que databan de 1946 a 2011. Las muestras de pelo incluían especies de carnívoros, herbívoros, insectívoros y murciélagos, los únicos mamíferos voladores.

En cada muestra, se determinaron los isótopos estables de nitrógeno y carbono, que actúan como "marcadores" conservados en tejidos animales y pueden rastrear los cambios en el medio ambiente.

El hallazgo más notable del estudio fue una clara disminución en la proporción de isótopos de nitrógeno, particularmente abrupta a partir de 1970, algo que “está en línea con la deposición de nitrógeno en Europa, que fue más alta en las décadas de 1970 y 1980 y que también coincide con la disminución observada en la concentración de nitrógeno en las hojas de los árboles del bosque de Białowieża”, ha explicado Keith Hobson, coautor del estudio.

Estos resultados se alinean con otros estudios que han encontrado que la disponibilidad de nitrógeno ha disminuido en los bosques naturales, lo que significa que el valor nutricional de la vegetación también está disminuyendo.

“Aunque carecemos de datos para confirmar esta hipótesis, observamos la disminución más fuerte en los herbívoros, lo que puede sugerir que esta reducción del valor nutricional de la vegetación se puede estar transmitiéndose a los consumidores. Esta disminución de la calidad de los alimentos podría tener graves consecuencias para el crecimiento, la supervivencia y la reproducción de las poblaciones de mamíferos a largo plazo. Este aspecto merece una investigación más profunda”, ha añadido Nuria Selva, autora principal del estudio.

El estudio también mostró que los pelos de los mamíferos reflejaban perfectamente el aumento de las emisiones globales de combustibles fósiles en las últimas siete décadas.

“La proporción de isótopos de carbono en los pelos de los mamíferos mostró la misma tendencia a la baja que la que se encuentra en la atmósfera debido a la quema de combustibles fósiles”, ha afirmado José Antonio Donázar, investigador de la EBD-CSIC.

"Los bosques bien conservados, como el de Białowieża, pueden actuar como ecosistemas centinela de los cambios ambientales. Investigar la variación temporal isotópica de comunidades de mamíferos en dichos ecosistemas de referencia puede ayudar a detectar impactos invisibles del cambio global así como ayudar a predecir cambios futuros”, ha precisado Selva. EFE

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