Komandarev presenta la película que cierra su trilogía sobre la transición búlgara

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Gijón, 23 nov (EFE).- El director Stephan Komandarev ha presentado este jueves en el Festival Internacional de Cine de Gijón el largometraje “La lección de Blaga”, que alerta de "las trampas del capitalismo” y cierra la trilogía sobre la transición del comunismo a la democracia en Bulgaria.

El filme, programado en el concurso Albar para directores de reconocido prestigio internacional dentro de la Sección Oficial de la 61 edición del certamen, es la continuación de “Taxi (2017) y “Rounds” (2019) en las que el cineasta búlgaro había documentado la realidad social de su país en ficciones sobre hechos reales “de los que no hablan las noticias”.

En “La lección de Blaga”, Komandarev pone el foco en las dificultades de los jubilados, uno de los sectores “más perjudicados” por ese proceso y por el advenimiento del “capitalismo salvaje” en un país que “pasó de un régimen totalitario a una falsa democracia”.

El director ha explicado que quiso mostrar “las trampas” del sistema económico y el dilema moral de una profesora jubilada (Eli Skorcheva) que pierde todos sus ahorros en una estafa telefónica y se convierte en empleada de los estafadores para poder pagar la tumba de su esposo fallecido.

En una rueda de prensa celebrada tras el estreno para España en el Festival de Gijón, Komandarev (Sofía, 1966) ha dicho que hace un cine social realista porque “no podría filmar comedias románticas en el contexto de un país que es uno de los más subdesarrollados de Europa”.

Su cine “no es pesimista”, sino todo lo contrario porque vive en Bulgaria, “un país donde todo el mundo es optimista porque todos los pesimistas y realistas se fueron”, ha destacado con ironía.

Como en las dos películas anteriores de la serie, Komandarev ha hecho un trabajo de investigación a base a entrevistas, esta vez con ancianos que fueron estafados por teléfono, con inspectores de policía y hasta con uno de los delincuentes que los engañaron.

El resultado ha sido un largometraje hiperrealista en el que la actriz Eli Scorcheva exhibe sin pudor las contradicciones entre los principios éticos y las necesidades en momentos en el que los primeros quedan supeditados a las urgencias económicas.

La actriz ha vivido en carne propia las dificultades a las que se enfrentó durante los últimos treinta años en los que, tras ser una estrella reconocida como una diva del cine y del teatro, no actuó y tuvo que ganarse la vida vendiendo pólizas de seguros o limpiando oficinas.

Desde el primer momento Komandarev pensó en Skorcheva para el papel protagonista y cuando se lo ofreció la actriz le dijo que era la película que esperaba durante los últimos treinta años.

El filme, que se estrenó en Bulgaria en una sala con 4.000 espectadores, ha abierto en la capital búlgara un debate sobre las estafas telefónicas que se aprovechan de las personas mayores para quitarles los ahorros y sobre la falta de protección social a la clase pasiva.

El realizador comenzará en marzo próximo el rodaje de su próxima película, que ya no formará parte de esa saga pero también abordará la realidad de su país aunque en el contexto internacional y se titulará: “Esto es la Unión Europea”. EFE

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(foto)