El oteador de palabras: "inviernillo", "autobesidad", "decacornio"...

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Por Javier Bezos (FundéuRAE)

Madrid, 21 oct (EFE).- La inclusión en esta lista no implica una aceptación ni una censura, sino que solo se busca reflejar el uso y la evolución del léxico.

INVIERNILLO

El veranillo es una época breve del otoño en la que hace algo más de calor. También hay “inviernillos”, épocas de la primavera que son más frescas, aunque también se está diciendo de las que hay en otoño.

AUTOBESIDAD

Con una evidente metáfora en la que las explicaciones sobran, se está llamando “autobesidad” o “autoobesidad” (adaptación del inglés “autobesity”) a la tendencia a crear automóviles cada vez más grandes, sobre todo los conocidos con la sigla SUV. En diversas ciudades y países se están planteando restricciones a su uso, con medidas como la exigencia de un carné especial, una tarifa mayor para aparcar...

DECACORNIO

Las empresas “unicornio” han conseguido alcanzar una valoración de mil millones de dólares. Cambiando “uni-” por “deca-” se obtiene “decacornio”, con una valoración de diez mil millones de dólares.

DISVALOR

La voz “valor” suele tener connotaciones positivas. Con el prefijo “dis-”, que tiene entre sus sentidos el de negación o contrariedad, aparece “disvalor”, que expresa no tanto la ausencia de un determinado valor como la existencia del opuesto o su exageración. La avaricia o la temeridad se pueden considerar disvalores relacionados con el ahorro y la valentía, respectivamente.

NEPOBABY

Los hijos y otros familiares de personas célebres se aprovechan en ocasiones de ese parentesco en su propio beneficio. Aunque no es exactamente nepotismo, en inglés se está empleando el acrónimo “nepobaby”, que se está adaptando al español como “nepohíjo” (aunque no siempre son los hijos) y “nepobebé” o “nepobebe” (aunque el español “bebé” o “bebe” se restringe a los niños de muy corta edad, lo que no ocurre con el inglés “baby”).

HUELLA VOCAL

Mediante la “huella vocal” de cada persona, es decir, sus patrones sonoros, podemos distinguir quién nos habla. Unos investigadores han determinado, por primera vez, la existencia en otro animal de una huella vocal por individuo, más en concreto en las cotorras argentinas.

feu/jgb