Agregar Infobae enGoogle

Solo cinco euros y el objetivo de salvar su proyecto de turismo rural: la empresaria zamorana que recorrió 200 kilómetros llega a Madrid con los bolsillos vacíos

Patricia García Gómez culmina en la basílica de Jesús de Medinaceli un reto con el que ha buscado visibilizar su situación y encontrar apoyos

Villarrín de Campos, lugar donde se encuentra el proyecto de Patricia García. (Montaje)
Villarrín de Campos, lugar donde se encuentra el proyecto de Patricia García. (Montaje)
Guardar

Patricia García Gómez ha llegado a Madrid con los bolsillos vacíos, pero con el reto cumplido. La empresaria zamorana ha recorrido más de 200 kilómetros desde Alcazarén (Valladolid) llevando únicamente lo imprescindible y cinco euros que se había propuesto no gastar. Aguantó con ellos hasta la última etapa, cuando tuvo que utilizarlos para comprar un bocadillo y acceder a un baño. “Después de tantos días diciendo ‘mis 5 euros siguen intactos’, ayer tocó gastarlos”, relató en su perfil de Facebook.

Este viernes ha completado el recorrido y ha llegado a la basílica de Jesús de Medinaceli, donde ha sido recibida por amigos, seguidores de su iniciativa y miembros de la Cofradía de Jesús de Medinaceli de Madrid. El camino, realizado en sentido inverso por el Camino de Santiago de Madrid, buscaba también dar visibilidad a la situación económica y empresarial que atraviesa y encontrar apoyos para sus próximos proyectos.

PUBLICIDAD

García inició este recorrido con una fecha límite en el horizonte. La empresaria zamorana es propietaria del establecimiento Laguna de Villardú, en Villarrín de Campos (Zamora), un proyecto de turismo rural que, según su relato, está en riesgo por una deuda bancaria. El próximo 10 de septiembre está previsto el desalojo de las instalaciones, lo que supondría el cierre del espacio que funciona como alojamiento y coliving.

Casa rural de piedra y madera con cartel 'Turismo Rural La Casona', chimenea humeante, jardín con flores, un todoterreno, cuatro senderistas y colinas con olivos.
Un dibujo de un establecimiento llamado La Casona, dedicado al turismo rural. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Además, sostiene que sus problemas económicos comenzaron después de que la entidad bancaria realizara una nueva tasación a la baja del establecimiento, redujera la cuantía del préstamo y cerrara su línea de crédito. La empresaria reconoce la existencia de una deuda, pero asegura que hasta entonces había cumplido con sus obligaciones. Según explicó, la entidad le planteó cancelar una deuda de 75.000 euros, pero sin ofrecerle financiación para afrontarla.

PUBLICIDAD

Ante esta situación, la caminata hasta Madrid se convirtió en una forma de dar a conocer su caso y buscar una salida. García se propuso encontrar patrocinadores que realizaran aportaciones por cada kilómetro recorrido para financiar una nueva sede y continuar con sus proyectos. “Necesito una oportunidad para reconstruir, quiero demostrar que una situación de vulnerabilidad económica no tiene por qué ser el final”, señaló antes de emprender la marcha.

Una nueva etapa para la Fundación Patricia García

Uno de los objetivos de García era encontrar una nueva ubicación para la Fundación Patricia García y dar continuidad a sus proyectos vinculados al medio rural. La entidad tendrá una nueva sede en Tierra de Campos tras el desahucio de las instalaciones de Villarrín de Campos, previsto para el próximo 10 de septiembre y relacionado con la deuda bancaria que afecta al negocio.

Persona caminando por sendero de tierra en un parque, con césped y hojas secas a los lados. Proyecta una sombra larga sobre el camino.
Una persona avanza por un sendero. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Desde la nueva ubicación, la fundación pretende impulsar un proyecto turístico vinculado al Camino de Santiago de Madrid para atraer visitantes y generar actividad económica en el entorno rural. La empresaria considera que el cierre supone también la pérdida de un proyecto que había contribuido a promocionar Tierra de Campos y la reserva natural de las Lagunas de Villafáfila.

Con la llegada a Madrid, García cierra una etapa marcada por los más de 200 kilómetros recorridos y los cinco euros que llevó consigo durante el camino, pero abre otra centrada en reconstruir sus proyectos y conseguir apoyos. “Llego con los bolsillos vacíos. Pero con algo que vale muchísimo más: deseos de futuro”, escribió tras alcanzar su destino.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD