La diputada del PP Cayetana Álvarez de Toledo ha dirigido este miércoles una pregunta muy concisa al ministro de Justicia, Félix Bolaños, en la sesión de control al Gobierno en el Congreso: “Señor Bolaños, ¿China es una dictadura?" Lo ha hecho con motivo del reciente viaje del presidente, Pedro Sánchez, a ese país, donde se ha reunido con los principales dirigentes del régimen e importantes inversores, estrechandola relación y situando a España como el mayor de los aliados en Europa.
Pero Bolaños no ha respondido, o cuando menos ha delegado la respuesta: “Pregúnteselo usted al señor (Alfonso) Rueda que está allí, al señor (Juanma) Moreno Bonilla que ha ido o al señor (Manuel) Fraga, que iba con mucha frecuencia”, ha dicho entre aplausos de la bancada del PSOE. La del PP ha mostrado su enfado: “Se escuda en Rueda... ¿De verdad es usted incapaz de contestar si China es una dictadura? ¿Un país sin elecciones, sin partidos, sin disidencia, sin libertad?”
“Tampoco llamó dictador a Nicolás Maduro -ha continuado Álvarez de Toledo-, pero a nosotros nos llama racistas y xenófobos. Lo dijo Mario Vargas Llosa: ‘Racistas son los europeos que aceptan para América Latina lo que jamás tolerarían para sí mismos’. (...) Señor Bolaños, caretas fuera: cuatro viajes a China y una cumbre liberticida en Barcelona con aval explícito a la dictadura cubana. Sánchez no es la némesis pacifista de Donald Trump, sino la de María Corina Machado, premio Nobel de la Paz".
“Como tiranos panza arriba”
Machado ha visitado España esta semana, viéndose con Alberto Núñez Feijóo, Isabel Díaz Ayuso o Santiago Abascal; reuniendo a decenas de miles de personas en la Puerta del Sol o a algunas de las principales personalidades de Madrid en una relevante conferencia, presentada por Felipe González, pero, invitada por el Gobierno, ha preferido no reunirse con Sánchez “porque no conviene” para el futuro y la libertad de Venezuela, ha argumentado la líder opositora.
De vuelta al Congreso, Álvarez de Toledo no había terminado ahí: “Sánchez pretendía que María Corina Machado le blanqueara. Al amigo de Delcy (Rodríguez), héroe de los ayatolás y troyano de Pekín. La subestiman. A su coherencia y a su dignidad. (...) Mírenlos, amarraditos los dos, Sánchez y Delcy, Delcy y Sánchez. Unidos por el lobby de (José Luis Rodríguez) Zapatero y por el pánico al pueblo. Los dos saben que no sobreviven a unas elecciones limpias y por eso los dos las rehúyen como tiranos panza arriba”.
Por último, la diputada ha animado al Gobierno a “convocar elecciones en España” y a “exigirlas en Venezuela”.
“El PP ha firmado un pacto denigrante e inhumano”
Como en su primera intervención, el ministro se ha defendido atacando: “Usted tiene un gran adversario y no soy yo, es la realidad. Usted, conocida como ‘la mujer bulo’, hoy propaga otro bulo, que es intentar asemejar a España con una dictadura. No me haga mucho caso, pero igual no es muy creíble su tesis. (...) ¿A quién cree usted que van a considerar los españoles más defensores de los Derechos Humanos, a usted, que dice ‘sí a la guerra’, por tanto a la guerra y a la destrucción, o a nosotros?"
De lo internacional a lo nacional, Bolaños ha pasado al acuerdo PP-Vox en Extremadura, contrario a los Derechos Humanos, como lo declara Amnistía Internacional. “Porque lo que van a hacer ustedes -ha expuesto- es no dar asistencia sanitaria a los niños cuyos padres no tengan los papeles en regla; ustedes no van a escolarizar a las niñas cuyos padres estén en situación irregular; ustedes van a discriminar a personas por origen, por raza. Porque son ustedes los que han firmado un pacto denigrante”.
“Ese es el problema de nuestra democracia -ha concluido el ministro, cerrando el cara a cara-, no es que los ultras sean ultras, es que el PP firma un pacto totalmente inhumano con ellos”.