El detenido por el asesinato del niño de 11 años en Villanueva de la Cañada presuntamente dejaba mensajes en papel: “No quiero ser una carga”

El menor falleció tras recibir varias puñaladas mientras se dirigía a los servicios del centro cultural de la localidad madrileña

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Un niño de 12 años ha muerto tras ser apuñalado en un centro cultural en Villanueva de la Cañada (Madrid), como ha confirmado el consistorio de la localidad. El agresor, que habría actuado dentro de la biblioteca del recinto, ha sido detenido. (Fuente: 112 Comunidad Madrid)

El asesinato de un niño de 11 años el pasado jueves en el municipio madrileño de Villanueva de la Cañada ha causado una profunda conmoción en todo el país. El menor, David, se encontraba en una clase de inglés en el centro cultural La Despernada cuando se dirigió a los servicios, donde su presunto agresor, Julio, un hombre de 23 años con autismo de grado 3, presuntamente le asestó varias puñaladas.

David llegó en estado crítico al Hospital 12 de Octubre, donde falleció por la noche a consecuencia de las heridas. Tras la detención de Julio, la Guardia Civil investiga ahora las causas del crimen y busca el arma homicida, que aún no ha sido localizada, según explicó ayer el programa de Telecinco El Tiempo Justo.

Varios residentes de la localidad han relatado supuestos episodios previos de comportamientos conflictivos por parte del detenido. Según ha señalado El Periódico de España, el presunto asesino habría escondido en la plaza en la que se ubica el Ayuntamiento varios papeles con mensajes. Tras el homenaje celebrado el viernes a mediodía, un niño se habría acercado a un extremo de la plaza y explicado que allí Julio había guardado las notas.

Familiares y amigos guardan un minuto de silencio este viernes en la Plaza España del Ayuntamiento de Villanueva de la Cañada por el fallecimiento del menor apuñalado el jueves. (Rodrigo Jiménez/EFE)
Familiares y amigos guardan un minuto de silencio este viernes en la Plaza España del Ayuntamiento de Villanueva de la Cañada por el fallecimiento del menor apuñalado el jueves. (Rodrigo Jiménez/EFE)

“No quiero ser una carga, no quiero hacerle daño a mis amigos y que vuelvan a gritarme así”, se leía en uno de las notas que presuntamente habría escrito y escondido el hombre de 23 años. “Mi creador exige una sola gracia por tu parte. Si no estás dispuesto a concederme el amor, voy a permitirme desatar la ira”, se observa en otro de los mensajes. Sin embargo, por el momento no se ha confirmado que estos papeles fuesen verdaderamente escritos por el presunto asesino del menor, por lo que se continúa desconociendo la motivación del crimen.

El detenido aseguró haber sufrido un brote psicótico

Los hechos ocurrieron en torno a las 19:45 horas del jueves. El 112 de la Comunidad de Madrid recibió la alerta de la agresión y los servicios sanitarios se desplazaron hasta el lugar para atender al menor, que se encontraba en parada cardiorrespiratoria y había sufrido heridas en el tórax, el cuello y la espalda.

Pese a que los sanitarios consiguieron revertir la parada y estabilizar al niño de 11 años, que fue trasladado en helicóptero al Hospital 12 de Octubre, David falleció durante la noche.

Vista del exterior del centro cultural La Despernada, en Villanueva de la Cañada (Madrid) donde fue apuñalado un niño de 11 años. (Isabel Rodríguez/EFE)
Vista del exterior del centro cultural La Despernada, en Villanueva de la Cañada (Madrid) donde fue apuñalado un niño de 11 años. (Isabel Rodríguez/EFE)

El presunto agresor huyó del lugar y horas más tarde se presentó en el Hospital Rey Juan Carlos de Móstoles junto a un familiar, que aseguró que el hombre de 23 años había sufrido un brote psicótico, según han publicado medios como El País. Allí, Julio fue detenido.

Según han señalado los vecinos de la localidad e incluso la familia del presunto agresor, su trastorno hacía que tuviese un comportamiento infantil, por lo que solía relacionarse con niños. Personas del entorno han explicado que Julio y David habían coincidido en varias ocasiones, pero que no mantenían una relación de amistad.

Según han destacado en El Tiempo Justo, el agresor llevaba una vida solitaria y, en los días previos al suceso, presuntamente habría mostrado comportamientos inusuales.