El mecanismo reproductivo de los pulpos que demuestra que también huyen de las relaciones tóxicas

Un estudio revela cómo los cefalópodos pueden aparearse a distancia para evitar el canibalismo

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Primer plano de dos pulpos de tonos marrones y rojizos sobre una roca cubierta de algas, con el agua azul del océano y peces nadando al fondo.
Dos pulpos de color naranja rojizo se posan sobre una roca cubierta de algas y coral, rodeados de pequeños peces y la luz solar que atraviesa el agua. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En el fondo del océano, el amor no es precisamente romántico. Los pulpos macho han evolucionado un curioso sistema reproductivo para sobrevivir a sus propias “citas” y no caer en “relaciones tóxicas”: una especie de brazo especializado que les permite localizar a la hembra y fecundarla sin necesidad de verla y, sobre todo, sin acercarse demasiado a un posible desenlace fatal.

Los pulpos macho han desarrollado un mecanismo para evitar el canibalismo durante la reproducción, según una investigación reciente de la Universidad de Harvard. Gracias a un “brazo” especializado, el hectocotylus, estos cefalópodos pueden localizar y fecundar a la hembra manteniéndose a una distancia segura, lo que reduce el riesgo de ser atacados.

El estudio, publicado en la revista Science, señala que el hectocotylus funciona como un sensor químico capaz de detectar a la hembra sin necesidad de contacto visual. Como explicó Nicholas Bellono, autor principal, “tiene sentido que el brazo sea tanto el sensor como el órgano de apareamiento”, lo que destaca la singularidad de esta adaptación evolutiva en el reino animal.

Durante los experimentos, los científicos observaron a pulpos de dos manchas de California (Octopus bimaculoides) en condiciones de oscuridad total y con barreras opacas. Los machos extendieron su brazo especializado a través de orificios para iniciar la cópula, guiados únicamente por señales químicas, y lograron localizar el oviducto femenino sin dificultad visual.

Día Internacional del Pulpo – World Octopus Day – pulpo – Perú – noticias – 7 octubre
La conmemoración anual del pulpo invita a repensar la relación entre humanidad y océanos, destacando la importancia de soluciones basadas en conocimiento y cooperación global (Freepik)

En estas especies, el riesgo de canibalismo es una constante: las hembras suelen ser más grandes y agresivas. Por ello, la evolución ha favorecido un apareamiento a distancia, donde la rapidez en localizar a la hembra e iniciar el proceso es clave para la supervivencia del macho.

Apareamiento a distancia

El trabajo identificó que la progesterona es la señal química que activa el brazo reproductor del macho. Los experimentos demostraron que los pulpos reaccionan solo a esta hormona, incluso intentando interactuar con tubos que la contenían en ausencia de una hembra real.

Además, los investigadores hallaron receptores específicos, denominados CRT1, en el extremo del hectocotylus. Estos sensores permiten a cada especie de pulpo discriminar señales químicas exclusivas, evitando así el cruce entre especies no compatibles y manteniendo barreras reproductivas claras en los océanos.

Pulpo realista bajo el mar con un tentáculo extendido sosteniendo una piedra o caracola - (Imagen Ilustrativa Infobae)
Un pulpo bajo las aguas del océano, representado con gran realismo, extiende uno de sus tentáculos mientras sujeta una piedra o conchita, en una pose que parece indicar que está a punto de lanzarla. Una escena que muestra la sorprendente inteligencia y comportamiento de estos cefalópodos. - (Imagen Ilustrativa Infobae)

La investigación nació de una observación casual en el laboratorio. “No planeamos realmente estudiar que este brazo fuera un sensor”, admitió Bellono, quien resaltó que muchos grandes descubrimientos surgen del azar en la investigación.

El comportamiento de apareamiento a ciegas en los pulpos demuestra que la evitación de relaciones peligrosas no es solo una preocupación humana. En su entorno, el peligro de canibalismo ha llevado al desarrollo de estrategias avanzadas que garantizan la reproducción, la supervivencia y la diversidad de estos animales marinos.

Este hallazgo refuerza la complejidad de la evolución en el mundo marino y muestra cómo la reproducción puede moldear estrategias extremadamente sofisticadas. Lejos de ser un simple acto biológico, el apareamiento en los pulpos se convierte en un delicado equilibrio con el riesgo, donde las señales del entorno determinan tanto el éxito reproductivo como la propia supervivencia del individuo.