España termina su labor de policía aérea en Lituania tras meses protegiendo el cielo del Báltico para la OTAN

La misión se enmarca en la Operación Centinela Oriental, que refuerza la defensa aliada en el flanco este ante Rusia

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Avión del Ejército del Aire vigila uno ruso en la misión de la OTAN en el Báltico (NATO)
Avión del Ejército del Aire en la misión de la OTAN en el Báltico (NATO)

El Ejército del Aire y del Espacio ha culminado su despliegue en la misión de vigilancia aérea de la OTAN en Lituania después de completar dos rotaciones en la base aérea de Šiauliai. Durante estos meses, el contingente español ha estado encargado de proteger el espacio aéreo sobre la región del Báltico, asegurando una alerta de reacción inmediata y permanente frente a cualquier posible incursión o amenaza.

Esta labor se integra dentro de la Operación Centinela Oriental, una iniciativa de la Alianza Atlántica que busca reforzar la seguridad colectiva y garantizar la defensa de los países miembros en el flanco oriental de Europa, en un contexto de creciente tensión con Rusia. La OTAN asegura que el compromiso español ha sido clave para mantener la estabilidad y la vigilancia en una zona estratégica. Tras terminar su misión, el destacamento español ha cedido su puesto a los equipos de Francia y Rumanía.

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Papel de España en el Báltico

El despliegue español acumuló más de 900 horas de vuelo y respondió a más de 25 avisos por posibles amenazas aéreas. Cada salida se realizó para identificar aeronaves desconocidas que se acercaban al espacio de la OTAN. Los aviones F-18M Hornet y el personal trabajaron junto a las fuerzas locales y otros países aliados.

El equipo español participó en maniobras multinacionales como Agile Lynx, Tiger Hunter y Furious Wolf, y realizó 10 actividades de despliegue ágil. Durante la misión, el contingente también empleó el sistema CROW para proteger la base frente a drones no tripulados, mientras que los aviones A400M ofrecieron apoyo logístico en las tareas de reabastecimiento en vuelo.

El comandante del destacamento, teniente coronel Fernando García Allen, reconoció el esfuerzo de su equipo. “Para nuestro personal, este despliegue ha sido exigente y a la vez muy gratificante”, aseguró en un artículo para la oficina de asuntos públicos de los aliados. La participación activa en ejercicios conjuntos ha permitido mejorar la interoperabilidad y la capacidad de operar en entornos complejos, una prioridad para la defensa aérea europea.

Pedro Sánchez en la Cumbre de La Haya (REUTERS/Claudia Greco)
Pedro Sánchez en la Cumbre de La Haya (REUTERS/Claudia Greco)

Cooperación aliada y relevo

Desde su primer despliegue en Šiauliai en 2006, España ha participado de forma periódica en estas operaciones de defensa conjunta junto a la OTAN, consolidando su presencia y experiencia en la región. “Hemos operado en un entorno dinámico, codo con codo con nuestros anfitriones lituanos y socios aliados, contribuyendo a la seguridad del espacio aéreo de la OTAN”, destacó el comandante García Allen, poniendo en valor la cooperación y el esfuerzo conjunto de los equipos desplazados.

La transición a los nuevos equipos de Francia y Rumanía garantiza que la OTAN continúe protegiendo la región ante cualquier riesgo o amenaza aérea, sin interrupciones en la vigilancia y la defensa. De este modo, la seguridad en el Báltico y la cobertura aliada permanece intacta, mostrando la capacidad de la Alianza para adaptarse y mantener su operatividad.

Además de las tareas estrictamente militares, el Ejército del Aire español realizó sobrevuelos sobre Lituania y Estonia durante las celebraciones de los días nacionales de ambos países, reforzando los lazos y la colaboración entre los aliados. El balance de la misión subraya el compromiso firme de España con la seguridad colectiva europea y la importancia de mantener una presencia activa.