Una mujer de 89 años es atropellada por su propio vehículo después de dejarlo aparcado en una cuesta

La víctima fue trasladada al hospital tras haber accionado mal el freno de mano

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La anciana que ha sido atropellada por un descuido. (Cortesía: Freepik)
La anciana que ha sido atropellada por un descuido. (Cortesía: Freepik)

Una mujer de 89 años resultó herida tras ser atropellada por su propio coche en Brioude, una localidad de la región de Auvernia-Ródano-Alpes (Francia). El incidente tuvo lugar el lunes 6 de abril, poco antes del mediodía, en la rue des Côtes de Beaumont. La situación movilizó rápidamente a los bomberos locales, que acudieron al lugar del suceso para asistir a la víctima y al mismo tiempo al verdugo.

Según la reconstrucción de los hechos que ha publicado el medio francés de L’ Eveil de la Haute-Loire, la mujer había aparcado su vehículo en una calle con pendiente. Tras detener el motor, parece que accionó incorrectamente el freno de mano, lo que permitió que el coche, de alrededor de una tonelada de peso, comenzara a desplazarse cuesta abajo.

Al percatarse del movimiento, la conductora intentó frenar el vehículo empujándolo, pero el esfuerzo resultó insuficiente. Durante el intento, la mujer cayó al arcén y fue atropellada en la pierna por su propio automóvil, que finalmente se detuvo al chocar contra el bordillo. La víctima sufrió una lesión en la espinilla y fue trasladada al hospital de la ciudad para recibir atención médica por el dolor.

Detalles del accidente y atención a la víctima

La rápida respuesta de los bomberos permitió que la mujer recibiera asistencia en el lugar antes de ser trasladada. Aunque el accidente pudo haber tenido consecuencias más graves, la lesión se limitó a la pierna. La situación pone de relieve los riesgos asociados a estacionar vehículos en pendientes, especialmente cuando no se asegura correctamente el freno de mano. Las autoridades insisten en la importancia de comprobar siempre que el freno está bien colocado y, en lo posible, dejar una marcha engranada para evitar desplazamientos involuntarios del automóvil.

Las víctimas del atropello en las vías de Montmeló son tres chicas y un chico que iban a un festival (EFE)

El incidente en Brioude es un recordatorio de las medidas de precaución necesarias al estacionar en calles inclinadas. El peso del vehículo y la fuerza de la pendiente pueden superar la capacidad física de una persona para detenerlo si el freno de mano no cumple su función. Especialmente en personas mayores, la reacción ante una situación de emergencia puede verse limitada, aumentando el riesgo de lesiones.

Además, este tipo de accidentes subraya la conveniencia de incorporar sistemas automáticos de seguridad en los vehículos durante la tercera edad, como el freno de estacionamiento eléctrico o alertas de pendientes, que ya están presentes en muchos modelos recientes. Estas tecnologías pueden ser especialmente útiles para conductores mayores, ya que reducen el margen de error humano y contribuyen a evitar situaciones de riesgo en el día a día.

Los servicios de emergencia recomiendan a los conductores, sin importar la edad, verificar siempre el correcto funcionamiento del freno de mano y considerar el uso de calzos en ruedas cuando se aparca en pendientes pronunciadas. También es aconsejable mantener la calma y no intentar detener un vehículo en movimiento, ya que el peligro de lesiones es alto. La mujer de Brioude se recupera en el hospital tras el accidente, que pudo haberse convertido en una tragedia de mayores dimensiones.