Ángela Fernández, psicóloga: “No siempre tienes que asumir la culpa, a veces tienes que echar balones fuera”

La especialista señala que el error no es tuyo por confiar en alguien, sino de quien te trató mal

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Muchas personas cargan con culpas que no les corresponden. Freepik
Muchas personas cargan con culpas que no les corresponden. Freepik

Muchas personas cargan con culpas que no les corresponden, incluso cuando no tienen por qué. La psicóloga Ángela Fernández aborda este tema en su último vídeo de TikTok, donde explica cómo identificar cuándo es momento de asumir la responsabilidad y cuándo es necesario “echar balones fuera”. Su mensaje busca aliviar la carga emocional de quienes suelen responsabilizarse de todo lo que ocurre a su alrededor.

“No siempre tienes que asumir la culpa; a veces tienes que echar balones fuera”, afirma Fernández. La especialista señala que quienes se sienten responsables de todo suelen ser personas muy empáticas, sacrificadas y con un alto grado de control sobre su vida y la de los demás. Esta actitud, aunque socialmente valorada, puede generar un desgaste emocional significativo.

La trampa del exceso de responsabilidad

Fernández explica que estas personas, incluso cuando son tratadas injustamente, se cuestionan constantemente: “¿Por qué me quedé? ¿Por qué lo toleré sabiendo que me hacía mal y que no estaba bien? ¿Por qué no lo vi venir?”. Este tipo de autocrítica intensa es más común en quienes tienen apego ansioso, una marcada tendencia al sacrificio o una gran necesidad de control. “Incluso cuando te han enseñado que tienes que ser buena persona siempre, esa creencia está muy arraigada y es rígida”, aclara.

La importancia de la terapia psicológica
Aguantar, confiar o intentar que algo funcione no es un error. (Freepik)

La psicóloga enfatiza que aguantar, confiar o intentar que algo funcione no constituye un error. “Confiar en alguien e intentar luchar por algo que te importa no es el error. El error fue de quien te trató mal, no tuyo por haber querido o por intentar entender a esa persona”, explica. De esta manera, no todo lo que sucede es nuestra responsabilidad, y asumirlo como tal puede resultar injusto y dañino.

Asimismo, la especialista también menciona el papel del “locus de control”, es decir, la percepción que se tiene sobre cuánto control se posee sobre la vida. Quienes tienen un locus de control muy alto suelen interiorizar problemas ajenos y cargar con culpas externas, lo que aumenta la ansiedad y la sensación de insuficiencia.

Sanar implica soltar la culpa

La experta invita a cambiar la perspectiva sobre el proceso de sanación. “Sanar no siempre implica trabajar única y exclusivamente en ti. A veces sanar es dejar de culparte de todo y devolverle la responsabilidad a quien le corresponde”, afirma. Este enfoque no solo reduce la carga emocional, sino que también ayuda a establecer límites más saludables en las relaciones personales y profesionales.

Dos amigos hablando (AdobeStock)
La psicóloga invita a reflexionar sobre sus límites y a soltar culpas. (AdobeStock)

El mensaje de Fernández resulta especialmente relevante en un contexto donde la presión social por ser “buena persona” o por mantener relaciones y proyectos exitosos es alta. Aprender a diferenciar entre responsabilidad propia y la de los demás no significa renunciar al compromiso o la empatía, sino reconocer que los errores ajenos no deben convertirse en un peso propio.

Además, anima a las personas a reflexionar sobre sus límites y a soltar culpas innecesarias. A veces, asegura, “echar balones fuera” no es un signo de debilidad, sino de autocuidado y madurez emocional. Reconocer esto puede ser un primer paso decisivo para vivir con más equilibrio y menos autoinculpación.