Iván Espinosa de los Monteros asegura que Vox ha abierto un expediente para expulsarle del partido

El político lo ha confirmado en su cuenta de X y su salida se une a la de Ortega-Smith como otro de los fundadores que abandonaría la formación

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El exportavoz parlamentario de Vox Iván Espinosa de los Monteros ha anunciado este jueves que la formación presidida por Santiago Abascal le abrió un expediente para expulsarle del partido y que lo hizo el mismo día que el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, convocó las elecciones. (Fuente: europa press/congreso/vox)

Vox ha abierto un expediente a otro de sus fundadores para expulsarle de la formación. Se trata de Iván Espinosa de los Monteros, que hacía años que había salido de la primera plana del partido, pero que últimamente hablaba de “recuperar” a Vox. El propio político lo ha confirmado en su cuenta de X. “El lunes pasado sobre las 20:30 hrs, Juanma Moreno convoca elecciones anticipadas en Andalucía. Dos horas y media más tarde, a las 23:01, Vox me comunica que me abre expediente para expulsarme del partido, ha asegurado.

La figura de Espinosa de los Monteros ha estado asociada desde los inicios a la consolidación de Vox como una de las principales fuerzas políticas en España. Su papel como fundador y portavoz parlamentario situó su nombre entre los más influyentes dentro del partido de Santiago Abascal, contribuyendo a su proyección nacional y al desarrollo de una estrategia que logró reunir a una gran proporción del electorado.

No obstante, en los últimos meses se ha acentuado un distanciamiento visible entre Espinosa y la dirección del partido, marcado por el surgimiento de diferencias profundas respecto a la táctica política, el modelo de liderazgo y el funcionamiento democrático interno. El antiguo portavoz ha llegado a asegurar que “no conoce” a este Santiago Abascal. Esto le llevó a liderar discursos de recuperar la antigua línea del partido.

Iván Espinosa de los Monteros y Santiago Abascal
Iván Espinosa de los Monteros y Santiago Abascal. (Europa Press)

“Si alguien destaca, se le corta la cabeza”

Un grupo de dirigentes históricos, encabezados por Espinosa de los Monteros, ha impulsado una serie de exigencias dirigidas a la cúpula de Vox. Exigen la convocatoria de un congreso extraordinario abierto a toda la militancia, con el objetivo de revisar la estrategia general y la arquitectura organizativa del partido. Entre las demandas centrales figuran una mayor transparencia en la toma de decisiones, una estructura más participativa y un debate real sobre el liderazgo y el futuro político de la formación.

Los críticos alertan sobre el empobrecimiento del debate interno y el cierre progresivo bajo el liderazgo de Santiago Abascal, al señalar que la concentración extrema de poder en el núcleo duro ha provocado la expulsión o marginación de voces relevantes. “Si alguien destaca, se le corta la cabeza”, denunció en una entrevista en Cope hace unas semanas. A su juicio, la estrategia de Vox ha resultado insuficiente para aprovechar el contexto favorable a la derecha, quedando relegada en ocasiones a un papel secundario respecto al PP.

Iván Espinosa de los Monteros deja la política "por motivos personales y familiares" pero no Vox, donde continuará como afiliado.

Dura respuesta de la dirección

Frente a este escenario, la dirección de Vox, encabezada por Santiago Abascal y portavoces como José Antonio Fúster y José María Figaredo, reaccionó con firmeza. La cúpula del partido acusó a Espinosa y al resto de críticos de actuar por motivos personales y de alimentar maniobras desestabilizadoras, supuestamente impulsadas por el PP. La dirección defiende que la representación interna se encuentra garantizada y descarta la celebración de un congreso extraordinario en los términos solicitados.

El distanciamiento ha alcanzado un punto en el que Espinosa de los Monteros se sitúa fuera de la dirección y de la estrategia política. Aunque mantiene respaldo entre parte de la militancia, su salida y la de otros fundadores ha coincidido con episodios de expulsión, como el de Javier Ortega Smith, y un endurecimiento del control interno. Ahora, parece haber desembocado en un salida definitiva.