Las 10 operaciones más comunes en perros, según una clínica veterinaria

Los veterinarios se enfrentan a cirugías que no solo salvan vidas, sino que también mejoran la calidad de vida

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Los veterinarios se enfrentan a diario a operaciones que buscan salvar vidas. (Canva)
Los veterinarios se enfrentan a diario a operaciones que buscan salvar vidas. (Canva)

En la vida de un perro, algunas intervenciones quirúrgicas son más comunes de lo que muchos dueños imaginan. Desde esterilizaciones hasta emergencias por objetos ingeridos, los veterinarios se enfrentan a diario a operaciones que buscan salvar vidas y mejorar la calidad de los animales. El Centro Veterinario Vista Cumbre comparte cuáles son las diez cirugías más frecuentes en perros y por qué resultan clave para su salud y bienestar.

La esterilización es, sin duda, la cirugía más común. Además de impedir camadas no deseadas, ofrece importantes beneficios médicos. En los machos previene hernias y elimina el riesgo de cáncer testicular, mientras que en las hembras, la extracción de los ovarios contribuye a prevenir enfermedades graves como el cáncer y la pseudogestación. Esta intervención, aunque relativamente sencilla, puede marcar una gran diferencia en la calidad de vida de los animales.

Otro procedimiento frecuente es la extracción dental. A menudo se subestima la importancia de la salud bucal de los perros, pero su descuido puede derivar en infecciones y dolor crónico. Durante la cirugía, se eliminan dientes dañados o fragmentos de raíces, al tiempo que se aprovecha para realizar limpiezas profundas y detectar problemas como la periodontitis.

La eliminación de cuerpos extraños es muy común en perros

Las emergencias por cuerpos extraños podrían evitarse con supervisión adecuada. Cuando un perro ingiere un objeto no digerible, como una pelota, un juguete o un pedazo de plástico, puede provocarse una obstrucción intestinal grave. Si se detecta a tiempo, la extracción puede realizarse mediante cirugía laparoscópica, menos invasiva. En casos más severos, se requiere intervención abierta para prevenir la ruptura intestinal, que puede ser fatal en la mayoría de los casos.

La esterilización es una de las cirugías más comunes. (Canva)
La esterilización es una de las cirugías más comunes. (Canva)

Mientras que la displasia de cadera es otra de las condiciones que lleva a la cirugía, especialmente en perros de razas grandes. Esta enfermedad genética provoca dolor intenso y limitación de movimiento, y en función de su gravedad, los veterinarios pueden optar por una osteotomía triple de cadera o incluso por un reemplazo total con prótesis, con el objetivo de restaurar la movilidad y aliviar el dolor del animal.

Las piedras en la vejiga suelen originarse por la dieta o problemas urinarios, por lo que es habitual analizarlas después de la extracción para prevenir futuras complicaciones. La cistotomía, que consiste en abrir la vejiga para extraer cálculos o pólipos, requiere anestesia general y gran precisión, pero resulta crucial para evitar infecciones graves y aliviar el malestar.

Las torsiones gástricas o intestinales forman parte de las cirugías del tracto digestivo y representan emergencias potencialmente mortales. Cuando el intestino se dobla sobre sí mismo, bloqueando el paso de alimentos y desechos, el perro sufre un malestar severo que requiere intervención inmediata para salvar su vida.

Existen distintos tipos de cirugía en perros

Las cirugías traumatológicas también son frecuentes en situaciones de accidentes, como caídas, atropellos o peleas con otros animales. Estas operaciones buscan reparar huesos rotos, corregir daños en la cadera o la columna y prevenir secuelas permanentes, siempre con un enfoque de planificación y cuidado extremo para preservar la movilidad del animal.

El cáncer en perros es más común de lo que muchos dueños creen, y por ello las cirugías de extracción de tumores son habituales. Durante estas intervenciones se retiran tanto tumores benignos como malignos, y se realizan biopsias para determinar su origen y planificar tratamientos posteriores. Entre los tumores más frecuentes se encuentran los de glándulas mamarias, mastocitomas, osteosarcomas y los tumores orales.

Perro Border Collie descansando, con mirada apagada y señales de malestar, representando la importancia del cuidado veterinario. - (Imagen Ilustrativa Infobae)
Las cirugías traumatológicas en perros son frecuentes en situaciones de accidentes. VisualesIA

Las cirugías oculares van desde la corrección de párpados hasta la extracción de cataratas o, en los casos más graves, la enucleación, que implica la extirpación total del ojo por infecciones severas o daños irreversibles. Gracias a técnicas avanzadas, como la cirugía láser, los veterinarios logran reducir la invasión, acortar los tiempos de recuperación y minimizar el dolor del animal.

Asimismo, las cirugías cutáneas abarcan una gran variedad de procedimientos que incluyen la eliminación de masas, úlceras o segmentos de piel infectada, así como reconstrucciones por traumatismos o daños en la circulación sanguínea. Aunque algunas puedan parecer únicamente estéticas, estas intervenciones tienen un impacto profundo en la calidad de vida del perro, previniendo infecciones, aliviando molestias y facilitando su movilidad.