Todas las plantas, flores y árboles que debes evitar en primavera si tienes alergia al polen

Los síntomas más comunes son los estornudos, ojos llorosos y congestión nasal

Guardar
Alergia, rinitis, Polen, estornudos, primavera - (Imagen Ilustrativa Infobae)
Los alérgicos al polen deben evitar ciertas plantas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La llegada de la primavera trae más horas de sol, calor agradable y flores que llenan de color calles y jardines. Pero, para quienes sufren alergias estacionales, esta época también significa estornudos, ojos llorosos, picores y otros molestos síntomas. Si padeces rinitis o eres sensible al polen, identificar las plantas que más lo liberan y saber cuáles evitar puede marcar la diferencia para disfrutar de la primavera sin incomodidades.

La alergia estacional suele afectar principalmente a personas que padecen rinitis o que tienen antecedentes familiares, ya que las alergias tienden a ser hereditarias. Aparece cuando el sistema inmunológico reacciona de manera exagerada a sustancias presentes en el aire, como el polen o el polvo, que normalmente son inofensivas. El cuerpo las interpreta como peligrosas y activa defensas, provocando síntomas típicos como estornudos, ojos llorosos y congestión nasal.

De acuerdo con una investigación publicada en Medical News Today, los síntomas de la alergia estacional pueden intensificarse según diversos factores, que dependen del tipo de alergia de cada persona, ya sea a hierbas, maleza o árboles. Entre los casos más problemáticos se encuentran las plantas caducifolias, que pierden sus hojas y liberan polen; aquellas que se polinizan por el viento, cuyo polen se dispersa con facilidad y es casi inevitable inhalarlo; y las plantas prolíficas, que generan grandes cantidades de polen.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Algunos árboles tienen una tendencia mayor en generar síntomas para los alérgicos al polen. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Para quienes padecen alergias, evitar ciertas especies puede ayudar a sobrellevar mejor la temporada. Entre las flores más problemáticas se encuentran margaritas, crisantemos, girasoles y caléndulas. En cuanto a los pastos y hierbas, es recomendable mantenerse alejados de hierba salada, dulce primavera, puntero, huerta, centeno perenne y techo rojo.

Entre los árboles, los más importantes a evitar son abedul, cedro, álamo de Virginia, roble, pino, sauce y sicomoro. Por último, las enredaderas y malas hierbas, como zarza ardiente, artemisa, cardo ruso y hierba rodadora, también pueden aumentar los síntomas.

¿Cuáles son los síntomas de la alergia al polen?

Las alergias estacionales pueden provocar picazón en la nariz, el paladar, la parte posterior de la garganta y los ojos, que puede aparecer de forma gradual o repentina. La nariz suele producir secreción acuosa y transparente, se congestiona y en los niños esta congestión puede derivar en infecciones de oído, según recoge el Manual MSD.

Además, los senos paranasales también pueden llegar a congestionarse, causando dolor de cabeza e, incluso, en algunos casos, sinusitis. Mientras que los estornudos son frecuentes y persistentes.

El picor de ojos es uno de los síntomas de la alergia al polen, tratándose con colirios. (Getty Images)
El picor de ojos es uno de los síntomas de la alergia al polen, tratándose con colirios. (Getty Images)

Los ojos suelen lagrimear y picar, a veces de manera intensa. Se observa enrojecimiento en la parte blanca de los ojos y en los párpados, que también pueden inflamarse. Otros síntomas incluyen tos y sibilancias, especialmente en personas que padecen asma, así como irritabilidad y dificultades para dormir.

Asimismo, muchas personas con rinitis alérgica también presentan asma, probablemente desencadenada por los mismos alérgenos responsables de la rinitis y de la conjuntivitis.

El tratamiento de los síntomas de las alergias estacionales puede incluir aerosoles nasales con corticoesteroides, antihistamínicos y descongestivos como la pseudoefedrina para aliviar la congestión nasal, mientras que los colirios resultan útiles para reducir la picazón, el lagrimeo y el enrojecimiento de los ojos.