Las farmaveterinarias llegan a Madrid: la nueva forma de comprar medicamentos para tu mascota

Los dueños disponen de un servicio que combina la dispensación de medicamentos con el asesoramiento profesional

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Un dueño dando un medicamento
Un dueño dando un medicamento a su mascota. Freepik

Las mascotas ya son parte de la familia. Independientemente del animal, ya sean perros, gatos o pájaros, todos llenan de vida los hogares, acompañando cada momento y creando lazos que van más allá de la simple compañía. Esta realidad, sumada a los cambios normativos sobre medicamentos veterinarios implementados en 2023, ha transformado la manera en que los dueños acceden a los tratamientos y cuidados de sus animales.

Esta tendencia ha llegado a Madrid con la reciente apertura de dos farmaveterinarias, ubicadas en el barrio de Delicias y en Alcalá de Henares, impulsadas por el grupo veterinario Medivet. Su objetivo es ofrecer a los dueños un servicio de salud y bienestar especializado, que combine la dispensación segura de medicamentos con asesoramiento profesional y productos de nutrición y bienestar adaptados a cada especie.

El principal servicio de este nuevo establecimiento es la dispensación de medicamentos veterinarios, tanto con receta como sin ella, siempre cumpliendo la normativa vigente y bajo control profesional. Además, los tutores pueden recibir orientación personalizada de un farmacéutico colegiado sobre el uso correcto de los medicamentos, incluyendo pautas de administración y conservación. Según explican desde Medivet, el servicio también ofrece recomendaciones sobre productos destinados a la prevención de enfermedades, el control de parásitos y el bienestar general de las mascotas.

Gracias a este servicio, los dueños pueden acudir a estas “farmacias veterinarias” para necesidades no urgentes sin necesidad de pasar previamente por una consulta veterinaria, garantizando al mismo tiempo un asesoramiento experto y seguro en cada paso del proceso.

Las farmaveterinarias pueden vender medicamentos
Las farmaveterinarias pueden vender medicamentos con y sin receta.

¿Cómo surgen las farmaveterinarias?

Las nuevas normativas sobre medicamentos veterinarios cambiaron el panorama del sector al limitar determinadas prácticas habituales en clínicas y establecimientos. Esto ocurrió con la entrada en vigor del Real Decreto 666/2023 que regula la distribución, prescripción y dispensación de medicamentos veterinarios. Esto surgió en el marco de una regulación europea diseñada para reforzar el control sobre el uso de fármacos, especialmente antibióticos, con el objetivo de reducir el riesgo de resistencias bacterianas.

Entre sus principales medidas, el decreto establece controles más estrictos sobre la prescripción de medicamentos, obliga a registrar determinados tratamientos en plataformas de seguimiento y limita la manera en que los fármacos pueden ser dispensados a los titulares de animales. Estas disposiciones han transformado prácticas que durante años fueron habituales en muchas clínicas veterinarias.

La aplicación de la normativa ha generado tensiones en el sector, ya que muchos profesionales consideran que la carga burocrática es excesiva, provocando que en distintas ocasiones se hayan organizado movilizaciones para reclamar cambios en el sistema, como la convocada por la Organización Colegial Veterinaria (OCV) el pasado 18 de febrero.

Un gato feliz con su
Un gato feliz con su dueño, tras ir a una farmaveterinaria. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La compra de medicamentos para animales ya podía realizarse en farmacias tradicionales

El término farmaveterinaria no tiene reconocimiento legal en España. Aunque pueda parecer novedoso, muchos de estos locales funcionan en realidad como establecimientos autorizados para la dispensación de medicamentos veterinarios al público, una figura ya contemplada en la normativa.

La legislación española establece tres vías principales para que los medicamentos lleguen a los dueños de mascotas. La primera son los comercios exclusivos de productos veterinarios, la segunda son las farmacias tradicionales, que pueden dispensar fármacos tanto para personas como para animales, y la tercera son ciertas entidades ganaderas, que pueden distribuirlos a sus propios socios.

En todos los casos, la normativa exige la presencia de un farmacéutico colegiado que supervise la dispensación, garantizando el cumplimiento de las normas sanitarias y el uso adecuado de los medicamentos.