El secreto de la longevidad Dick Van Dyke, el actor de ‘Mary Poppins’, para seguir con energía a sus 100 años: un estudio científico lo avala

El estadounidense asegura que gestiona su ira manteniendo una actitud positiva

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El actor Dick Van Dyke
El actor Dick Van Dyke en una imagen de archivo (REUTERS/Joshua Roberts)

Es probablemente uno de los actores más envidiados de Hollywood. Y no solo por su trayectoria, sino también por su asombrosa longevidad. El pasado mes de diciembre, Dick Van Dyke cumplió 100 años. El estadounidense se ha convertido en centenario sin abandonar la actuación. De hecho, en 2024 ganó el Premio Daytime Emmy a Mejor Actor Invitado en Serie Dramática.

La clave de la longevidad de Van Dyke no es ninguna fórmula mágica ni ningún superalimento. Como él mismo ha revelado en varias entrevistas, su esperanza de vida se explica gracias a una actitud positiva. Lo sorprendente de la respuesta es que, más allá del discurso positivista, la ciencia ha encontrado evidencias para avalarlo.

Una investigación realizada en Estados Unidos en 2019 reveló que las personas con una actitud optimista vivieron entre un 11 % y un 15 % más que quienes adoptaron posturas pesimistas. Otro análisis, publicado en 2022 en la Journal of the American Geriatrics Society y centrado en unas 160.000 mujeres de orígenes étnicos diversos, identificó que las mujeres optimistas presentan más probabilidades de superar los 90 años que las pesimistas.

Estos datos presentan un patrón que sustenta el razonamiento de Dick Van Dyke, al reincidir en la influencia de las emociones sobre la salud y la supervivencia. Las personas con una actitud optimista parecen gestionar mejor la ira, un aspecto relevante porque los episodios de enfado provocan la liberación de adrenalina y cortisol, hormonas asociadas al estrés.

El estudio muestra que incluso alteraciones breves pueden afectar al sistema cardiovascular. El estrés crónico y la ira sostenida incrementan el riesgo de desarrollar enfermedades como cardiopatías, accidentes cerebrovasculares o diabetes tipo 2, dolencias responsables de aproximadamente el 75 % de las muertes prematuras.

A nivel celular, el impacto del estrés sobre la longevidad se ha vinculado al desgaste de los telómeros, que son los extremos protectores de los cromosomas. En células jóvenes y sanas, los telómeros se mantienen largos. El envejecimiento, sumado al estrés, provoca que se acorten y deterioren más rápido, dificultando la renovación celular y acelerando el proceso de envejecimiento.

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Regular los hábitos de vida para aumentarla

La investigación también vincula la actitud optimista con la adopción de hábitos saludables. Quienes tienden a mantener una visión positiva suelen hacer ejercicio regularmente y cuidar su alimentación, lo que disminuye el riesgo cardiovascular y favorece una vida más larga. El propio Dick Van Dyke ha declarado que procura ejercitarse al menos tres veces por semana, una rutina que puede reforzar la salud y contribuir a la longevidad.

En lo que atañe al manejo emocional, el consejo habitual de “desahogarse” mediante actividades intensas como golpear un saco o gritar no contribuye a rebajar el estrés. Al contrario, mantener el cuerpo en estado de alerta puede prolongar la respuesta fisiológica negativa. El enfoque más útil, según el artículo, es emplear técnicas de relajación, como controlar conscientemente la respiración o recurrir a prácticas como el yoga con el fin de estabilizar el sistema cardiovascular y reducir la presión sobre el corazón.