Paola Sanz, podóloga: “Si quieres ahorrar energía corriendo, no puedes dejar pasar este tip”

Un poco de rigidez en el antepié ayuda a las articulaciones a trabajar menos

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Zapatillas para correr. Freepik
Zapatillas para correr. Freepik

La elección de unas zapatillas para correr suele basarse en la comodidad o en lo flexibles que se sienten al probarlas en la tienda. Sin embargo, este criterio podría estar limitando el rendimiento de muchos corredores. Así lo advierte la podóloga Paola Sanz, quien señala que la excesiva flexibilidad en el antepié de las deportivas puede jugar en contra de quienes buscan correr de forma más eficiente.

Según explica la especialista, el grado de flexión en la parte delantera del calzado es clave en el momento del despegue del pie durante la carrera. “Si al comprar tus zapatillas haces el típico gesto de doblarlas y solo te quedas con las que se flexionan mucho, en realidad podrías estar frenándote tú solo”, apunta.

Cuanto mayor es la rigidez en esa zona, menor es el gasto energético del corredor, asegura la podóloga. En concreto, un aumento en la rigidez puede reducir aproximadamente en un 1% la energía necesaria para correr.

La explicación está en el movimiento. Según indica la especialista, cuando el calzado es menos flexible, las articulaciones que intervienen en el impulso final del pie en el momento en el que se despega del suelo necesitan realizar menos trabajo. Esto se traduce en una mayor eficiencia durante la carrera.

Persona corriendo con unas deportivas.
Persona corriendo con unas deportivas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Por ello, Sanz recomienda prestar atención a este detalle a la hora de comprar calzado deportivo. “La próxima vez que vayas a elegir unas zapatillas, no te fijes solo en que sean muy flexibles. Un poco más de rigidez en el antepié puede ayudarte a correr gastando menos energía”, concluye.

Las claves para elegir el mejor calzado

Elegir unas deportivas para correr no es solo una cuestión de moda, precio o marca, sino que lo más importante es que se adapten a tus necesidades y a tu forma de correr. Antes de invertir en un modelo, es importante analizar el tipo de pisada, el terreno y el uso que les darás, ya sea entrenamientos diarios o competiciones.

Según Runner’s World, los corredores noveles necesitan un calzado de calidad para evitar lesiones y proteger sus articulaciones, mientras que los más experimentados pueden optar por modelos más ligeros y minimalistas.

Al probar el zapato, hay que fijarse en el ajuste de todo el pie: talón, empeine, arco y dedos. El talón debe mantenerse firme, sin rozaduras, mientras que la puntera debe permitir que los dedos se muevan libremente y la montura debe sujetar el pie sin apretarlo.

Persona corriendo en una cinta.
Persona corriendo en una cinta. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Asimismo, revisa que la zapatilla se flexione naturalmente con tu zancada y que el upper se ajuste cómodamente sin causar presión ni deslizamientos. Se debe prestar atención al grado de flexión del antepié: unas deportivas demasiado blandas pueden hacer que gastes más energía al correr, mientras que una ligera rigidez ayuda a impulsar el pie con menor esfuerzo.

Los especialistas recomiendan probar siempre el calzado en la tienda antes de comprarlo. Esto permitirá comprobar que el ajuste es correcto y que el zapato responde a tu pisada. Más allá del precio o la marca, lo que realmente importa es que se adapten a ti y te ayuden a correr de forma segura y eficiente.