Amputan la pierna a una mujer por una fractura de tobillo: recibe 1,23 millones de indemnización

La paciente fue sufrió “una serie importante de deficiencias” y fue “abandonada a su suerte”, según su abogado

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Sala de operaciones de un
Sala de operaciones de un hospital. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Lo que comenzó como una fractura de tobillo terminó cinco años después con la amputación de una pierna. Entre medias, infecciones hospitalarias, meses sin seguimiento especializado y un proceso judicial que ha concluido con una indemnización de más de 1,2 millones de euros para la paciente.

El tribunal administrativo de Poitiers ha condenado al Centro Hospitalario Universitario (CHU) de la ciudad francesa por las deficiencias en la atención prestada a esta mujer, que perdió su pierna izquierda tras una infección contraída durante su hospitalización. La justicia considera probado que la paciente fue víctima de un seguimiento médico insuficiente.

La indemnización fijada asciende a 1.018.020 euros, a los que se suman 210.000 euros en intereses de demora, lo que eleva la compensación total a 1.230.000 euros. Además, el hospital deberá pagar 124.000 euros a la Caja Nacional de Seguro Médico y hacerse cargo de la mitad de los gastos médicos futuros de la afectada.

Una mujer con una pierna
Una mujer con una pierna protésica. (Freepik)

Todo empezó con una fractura

Los hechos se remontan a diciembre de 2016. Entonces, la mujer, que tenía 34 años y trabajaba como cuidadora infantil, acudió al Hospital Universitario de Poitiers tras sufrir una fractura de tobillo. Durante esa primera hospitalización contrajo una infección.

La situación parecía controlada, pero al año siguiente volvió a fracturarse el mismo tobillo y fue ingresada de nuevo en el mismo hospital. En esa segunda estancia volvió a producirse una infección intrahospitalaria.

Pero no fue hasta abril de 2018 los médicos detectaron la presencia de Staphylococcus aureus, una bacteria que puede provocar infecciones graves y complicaciones si no se controla adecuadamente. A partir de ese momento, la infección persistió durante meses.

Según la paciente, durante 18 meses nadie la derivó a un especialista en enfermedades infecciosas pese a que la infección no desaparecía, por eso que en el proceso judicial explicara que había sido víctima de “un diagnóstico médico erróneo” y que el problema no fue tratado con el seguimiento necesario.

Su abogado habló de “una serie importante de deficiencias” y aseguró que la mujer fue “abandonada a su suerte” mientras su estado empeoraba. Algo que fue respaldado por un informe pericial encargado durante el procedimiento respaldó esas afirmaciones.

La mujer fue "abandonada a
La mujer fue "abandonada a su suerte", según su abogado. (Pixabay)

La decisión de amputar

Con el paso del tiempo, la situación médica de la paciente se fue agravando. En diciembre de 2020, el personal médico del hospital coincidió en que la única opción posible era amputar la pierna izquierda para frenar las complicaciones. La operación se realizó finalmente en noviembre de 2021. La paciente presentó su reclamación poco después.

El tribunal administrativo que analizó el caso concluyó que la infección fue contraída durante la hospitalización y que el seguimiento médico posterior fue insuficiente. Los jueces señalaron en su decisión que existió “un fallo grave en la monitorización de la infección” y que el historial médico de la paciente no fue controlado adecuadamente. Por ello, el tribunal reconoció el derecho de la paciente a ser indemnizada.

La compensación económica será abonada inicialmente por la Oficina Nacional de Compensación por Accidentes Médicos, el organismo público francés que gestiona este tipo de casos. Posteriormente, el Hospital Universitario de Poitiers deberá reembolsar el 50% de la cantidad a esta institución. Aunque el hospital dispone ahora de dos meses para presentar un recurso contra la decisión.