Francia suspende la caza de la perdiz nival durante cinco años por el declive de su población: en España también está amenazada

Esta ave ha disminuido significativamente su área de distribución por el cambio climático y las actividades humanas, como la caza o el turismo de alta montaña

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Ejemplar de perdiz nival. (Ryan
Ejemplar de perdiz nival. (Ryan Shaw/iNaturalist CC BY-NC 4.0)

La perdiz nival o lagópodo alpino (Lagopus muta) es un ave emblemática de la tundra del hemisferio norte. Su adaptación al frío extremo le permitió gozar de una distribución extensa durante la última glaciación, según señala la organización ornitológica SEO/BirdLife. Sin embargo, con el retroceso de los hielos por el cambio climático y la acción humana, esta ave ha quedado aislada en ciertos macizos montañosos del sur de Europa.

Este declive poblacional ha obligado al Consejo de Estado de Francia, máxima jurisdicción administrativa del país, a ordenar al Gobierno que se suspenda la caza de la perdiz nival durante cinco años, un periodo que considera necesario para que la especie se recupere. Según ha señalado, la decisión se debe a que la presión cinegética que sufre es incompatible con los esfuerzos de conservación de la especie.

Su población, de hecho, continúa disminuyendo. En Francia únicamente sobrevive en los Alpes y los Pirineos, y en pequeños grupos aislados. Así, desde mediados del siglo XX, la perdiz nival ya ha desaparecido de un 33 % de los municipios de los Alpes y de un 21 % de las localidades de los Pirineos donde estaba presente.

Ejemplar de perdiz nival. (Christoph
Ejemplar de perdiz nival. (Christoph Moning/iNaturalist CC BY 4.0)

En el resto de la Unión Europea la situación no es muy diferente: incluida en la Directiva Aves de la UE, se detalla que la especie es cada vez más escasa y amenazada por el cambio climático y las actividades humanas, como la caza.

La decisión del Consejo de Estado obliga al Ministerio de Transición Ecológica, Biodiversidad y Negociaciones Internacionales sobre Clima y Naturaleza a dictar una orden suspendiendo la caza de la perdiz nival en todo el territorio metropolitano en un plazo de dos meses.

Esto, además, se produce después de que varias asociaciones defensoras del medioambiente —como Liga para la Protección de las Aves, One Voice o el Comité Ecológico de Ariège— recurriesen a la justicia tras haber solicitado varias veces al Gobierno la suspensión de la autorización de la caza de esta especie, todas ellas sin éxito.

Ejemplar de perdiz nival. (Tim
Ejemplar de perdiz nival. (Tim Bowman/Wikimedia Commons)

Manon Delattre, abogada de la asociación One Voice, explicó al medio francés Le Petit Bleu que espera que esta decisión sirva como precedente para otras especies que se encuentran amenazadas: “El caso de la perdiz nival demuestra que la ciencia debe prevalecer sobre los intereses de la caza recreativa. Otras especies se encuentran en situaciones similares: el gallo lira, la perdiz griega y ciertas especies de patos. Si el gobierno no asume su responsabilidad, seguiremos emprendiendo acciones legales para defender la legislación sobre biodiversidad”.

La perdiz nival en España

En España, el lagópodo alpino se encuentra catalogado como “vulnerable” en el Libro Rojo de las Aves de España 2021. Según apunta SEO/BirdLife, esta perdiz “se distribuye por Navarra, Huesca, Lérida y Gerona” y hasta el primer cuarto del siglo XX “también habitó la cordillera Cantábrica”.

Entre las principales amenazas a las que se enfrenta en nuestro país se encuentra el cambio climático, especialmente visible en los Pirineos, donde la reducción paulatina de los últimos glaciares y la menor innivación provocan un desajuste en las fechas de cría respecto al estado óptimo del medio.

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La subida de las temperaturas también facilita la depredación, puesto que la perdiz nival permanece con el plumaje blanco en épocas sin nieve, lo que disminuye considerablemente su capacidad de ocultación, haciéndola más visible para los depredadores.

El turismo de alta montaña también afecta a su declive, pues ha experimentado un significativo incremento, lo que modifica y fragmenta el hábitat mediante nuevas construcciones e infraestructuras de esquí. “Esta humanización de la montaña también trae consigo la aparición de predadores oportunistas, como zorros”, destacan desde SEO/BirdLife.