El lado más personal de Raúl del Pozo: de su curiosa relación amistosa con el rey Juan Carlos a su íntimo matrimonio con Natalia Ferraccioli

El periodista dejó pinceladas de su vida entre sus columnas y la biografía ‘No le des más whisky a la perrita’

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Raúl del Pozo, en imagen
Raúl del Pozo, en imagen de archivo (Europa Press)

A la figura de Raúl del Pozo, fallecido a los 89 años, se le atribuye una dimensión casi legendaria en la cultura periodística española. Columnista, escritor y amante de la vida exagerada, ha dejado un legado repleto de anécdotas inesperadas, desplantes ingeniosos y amistades ilustres. No basta con repasar sus logros profesionales para comprender el carácter singular de su figura, como la relación mantenida con Juan Carlos I, revela la libertad y el desenfado de un hombre capaz de tratar con familiaridad al mismísimo rey.

Del Pozo relató en la biografía No le des más whisky a la perrita algunos episodios de su vida mediante la reconstrucción biográfica llevada a cabo por Jesús Úbeda y Julio Valdeón. El retrato trazado por Úbeda y Valdeón no responde a los esquemas habituales. El propio Raúl del Pozo se sentía reacio a repasar sus cuitas, exigiendo evitar tópicos y lugares comunes.

Tras casi medio siglo de matrimonio, Natalia Ferraccioli ha sido el pilar más estable y reservado en la existencia de Raúl del Pozo. Su muerte, ocurrida el 11 de septiembre a las seis de la mañana en la clínica de San Camilo, marcó el último gran golpe personal vivido por el columnista.

Muere el periodista y escritor
Muere el periodista y escritor Raúl del Pozo a los 89 años (Europa Press)

La mujer de Raúl del Pozo

El escritor relató en su columna de El Mundo, cómo “he estado al pie de la cama donde agonizaba Natalia, con la que llevaba 48 años casado”. “A ella le debo gran parte de lo que soy y lo poco que tengo”. Durante sus últimos años, Ferraccioli atravesó una concatenación de enfermedades, sometiéndose a cuatro años de diálisis y afrontando cáncer de estómago, de mama y fallo renal.

El círculo privado de Raúl del Pozo se construía sobre una cotidianidad serena, donde compartía veranos junto a Natalia y la perrita Dana, cuya presencia inspiró el título de su biografía. La relación entre ambos se distinguió siempre por la complicidad y por la discreción, hasta el extremo de que el propio Del Pozo evitaba cualquier efusión pública sobre su vida amorosa.

En su último adiós a Natalia, Raúl del Pozo describió, con la crudeza y delicadeza que le caracterizaban, cómo su esposa soportó con fortaleza la prueba de la enfermedad, llegando a calificarla de “gran dama” y subrayando su gesto de elegancia incluso en los momentos finales de su vida. Según relató el escritor en El Mundo, “sus últimas palabras fueron para preguntarme si había dado de comer a nuestra perrita Dana”, antes de despedirse en italiano y con una sonrisa dirigida a su marido.

El periodista Raúl del Pozo
El periodista Raúl del Pozo en una imagen de archivo. (EFE/Rodrigo Jiménez)

Su vínculo con el rey Juan Carlos

El vínculo entre Raúl del Pozo y el rey Juan Carlos constituye uno de los episodios más insólitos de la biografía del escritor. De acuerdo con el relato recogido por Jesús Úbeda y Julio Valdeón, el trato entre ambos ha estado marcado por la camaradería y por una informalidad poco habitual entre un periodista y el jefe del Estado.

En una ocasión, al ser informado de una intervención cardíaca prevista para el monarca, Del Pozo le saludó con un inusual “¡Rey, buenas tardes!”, para luego, en tono jocoso, zanjar sobre la gravedad del caso que “con stent o sin stent, aquí lo importante es que funcione el ciruelo”, provocando la risa del rey.

El 'Telediario 1' emite el vídeo inédito del rey Juan Carlos pidiendo apoyo para su hijo Felipe VI. (RTVE)

Pero tuvieron más intercambios, también mediado por Félix Sanz Roldán, en el que Del Pozo recibe la llamada de Juan Carlos I y le dedica otro saludo memorable: “Majestad, viva la república... francesa”. En declaraciones recogidas en la obra, el periodista resume así la naturaleza de su relación con el monarca: “A mí Juan Carlos I me quiere mucho. El rey y yo somos los herederos de Juncal, el personaje de Paco Rabal”.

El propio Del Pozo consideraba a Juan Carlos I “el referente más absoluto de la democracia española”, asegurando que, a pesar de los excesos del monarca, “ese golfo, ese hombre libre, contagió a España y es el gran valedor de la democracia”. El periodista sentenciaba en una de sus últimas comunicaciones que “ha sido el mejor rey que hemos tenido”.