El PP confirma que Vox votará en contra de la investidura de María Guardiola en Extremadura

El Partido Popular atribuye la negativa de Vox a factores ajenos a la negociación autonómica y expresa preocupación por el impacto en futuros acuerdos

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La candidata popular a la
La candidata popular a la reelección como presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, en la Asamblea extremeña.- (EFE/ Jero Morales)

El Partido Popular ha confirmado que Vox ha comunicado su negativa a respaldar la investidura de María Guardiola como presidenta de la Junta de Extremadura en la segunda sesión que se celebrará este viernes. Según ha adelantado Cadena SER, fuentes populares han transmitido la formación de Santiago Abascal ha reafirmado su rechazo, consolidando así el bloqueo político en la comunidad autónoma.

Fuentes del Partido Popular han subrayado que Vox transmitió su decisión de votar en contra a primera hora del jueves, en términos que no dejaban lugar a un posible cambio de postura. El dato clave es que el “no” llevaba decidido varios días, lo que impide a los populares abrigar esperanzas de un giro en la dinámica de las negociaciones pendientes entre ambos partidos antes del pleno de este viernes. Según los datos de las pasadas elecciones del 21 de diciembre, la candidatura de Guardiola fue respaldada por el 43,12% de los extremeños.

En la primera votación celebrada el miércoles, la candidatura de María Guardiola fue rechazada como resultado de la suma de los votos de Vox y el PSOE. El Partido Popular ha lamentado esta coincidencia de voto, al entender que Vox está optando activamente por alinear sus escaños con los del partido de Pedro Sánchez para impedir que se forme un gobierno de centroderecha en la región. “Siempre confiamos en que la responsabilidad de Vox le impidiera unirse a la izquierda y la extrema izquierda en contra de un gobierno de centro derecha”, han trasladado fuentes populares.

Qué se sabe del voto de Vox en la investidura

El Partido Popular ha explicado que la comunicación oficial de Vox tuvo lugar en la mañana del jueves, en términos que no dejaban margen a la negociación: la decisión de rechazar la investidura llevaba días tomada. Este criterio de no apoyar un gobierno de centroderecha, afirman desde el PP, “probablemente no guarda relación con las conversaciones mantenidas en Extremadura”. Las fuentes populares han insinuado que podrían existir factores externos ajenos a la negociación autonómica.

El representante de Vox en
El representante de Vox en Extremadura, Óscar Fernández Calle, junto a Santiago Abascal durante la pasada campaña electoral (Europa Press)

El malestar en las filas populares es evidente ante la postura de su antiguo aliado. “Nunca pensamos que Vox uniría sus votos a los del PSOE de Pedro Sánchez para impedir un gobierno del Partido Popular”, han manifestado desde la dirección nacional. Añaden además que “algo ha debido pasar en Vox para que una formación cuyo presidente militó en el Partido Popular prefiera hoy alinear sus votos con los del PSOE”.

Ambas formaciones disponen aún de unas horas antes de la votación definitiva de este viernes. No obstante, el PP considera que Vox podría mantener su bloqueo hasta durante los próximos dos meses, un plazo legal en el que aún sería posible explorar nuevas inversiones o acuerdos para la formación del Ejecutivo autonómico.

La cifra electoral y la advertencia sobre otros territorios

El respaldo obtenido por María Guardiola en las elecciones extremeñas ascendió al 43,12% de los votos, una cifra que el PP recuerda persistentemente para justificar su apuesta por un gobierno propio y remarcar el coste político del bloqueo. En este contexto, los populares advierten públicamente a Vox de que la actitud de veto que, según ellos, se materializará mañana en Extremadura “no se extienda a otros territorios”.

La presidenta en funciones de la Junta de Extremadura, María Guardiola, insiste en la necesidad de alcanzar un acuerdo para formar gobierno 'cuanto antes'.

A pesar de la tensión, la dirección popular ha expresado su esperanza de que Vox pueda “recapacitar en las próximas horas” y, si no lo hace, “en los próximos dos meses”, periodo durante el cual puede seguir intentándose la formación de gobierno. Hasta la fecha, la investidura de María Guardiola sigue bloqueada por el rechazo de Vox, cuya decisión, insisten desde el PP, fue comunicada con antelación y por motivos que consideran ajenos a la situación política regional.