Los síntomas que produce la gripe porcina en humanos: de falta de aire a dolor en el pecho

La infección en humanos generalmente se produce por contacto directo con cerdos infectados, pero es poco frecuente

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La gripe porcina. (Freepik)
La gripe porcina. (Freepik)

La gripe porcina, también denominada gripe A (H1N1), es una enfermedad vírica que afecta principalmente a los cerdos. No obstante, se ha detectado ocasionalmente en humanos, pavos y patos, según la Organización Mundial de Sanidad Animal. En los casos en los que afecta a humanos, la infección generalmente se produce por contacto directo con cerdos infectados, aunque es poco frecuente. La sintomatología suele ser similar a la de la gripe estacional.

Este viernes, el Departamento de Salud de la Generalitat de Cataluña ha informado de que el pasado 11 de febrero se recibió la notificación de un caso de gripe porcina en una persona en Lleida. Por su parte, el Director General de Salud Pública y Equidad en Salud del Ministerio de Salud, Pedro Gullón, ha señalado en un comunicado que “se trata de una persona mayor” que “se encuentra en buen estado de salud y no presenta complicaciones”.

El Director General de Salud Pública, Pedro Gullón, habla sobre el caso de gripe porcina detectado en un octogenario en Lleida. (Ministerio de Sanidad)

Los síntomas de la gripe porcina

La sintomatología de la gripe porcina causada por el virus H1N1 es muy similar a la de una gripe estacional común, lo que puede dificultar su detección temprana. Según Mayo Clinic, los síntomas suelen manifestarse de forma rápida, generalmente entre uno y cuatro días después de la exposición al virus.

Entre los signos más frecuentes se encuentra la fiebre, aunque no todas las personas infectadas la presentan. Otros síntomas incluyen dolor muscular, escalofríos y sudoración, tos, dolor de garganta, congestión o goteo nasal, ojos rojos y llorosos, y dolor ocular. Además, los pacientes pueden experimentar cansancio, debilidad generalizada o dolores en distintas partes del cuerpo, entre ellos en la cabeza.

En ciertos pacientes, especialmente en los niños, pueden aparecer síntomas gastrointestinales como malestar estomacal y vómitos. Asimismo, la diarrea también puede presentarse en algunos casos como síntoma.

Los expertos señalan que la mayoría de las personas con buena salud no necesitarían acudir al médico si presentan síntomas leves de gripe. Sin embargo, existen grupos con mayor riesgo de sufrir complicaciones, como mujeres embarazadas o personas con enfermedades crónicas, entre ellas asma, enfisema, diabetes o afecciones cardíacas.

Gripe porcina. EFE/EPA/ZHONG MIN/Archivo
Gripe porcina. EFE/EPA/ZHONG MIN/Archivo

En los adultos, los síntomas que deben generar alarma incluyen: dificultad para respirar o falta de aire, dolor en el pecho, signos de deshidratación, mareos persistentes, convulsiones, dolor muscular intenso o el empeoramiento de enfermedades preexistentes. En el caso de los niños, se suman señales como un color pálido o grisáceo en la piel, los labios o las uñas.

Las formas de contagio

El virus H1N1 se detectó inicialmente en cerdos y, con el tiempo, sufrió mutaciones que le permitieron infectar a humanos por primera vez en 2009, propagándose rápidamente. Actualmente, según MedlinePlus, se considera un virus de gripe común y ya está incluido en la vacuna antigripal anual.

Es importante destacar que no se puede contraer el virus por consumir carne de cerdo u otros alimentos, beber agua, nadar en estanques, ni usar jacuzzis o saunas.

Al igual que otros virus de la gripe, el H1N1 se transmite principalmente de persona a persona. Esto puede ocurrir cuando alguien tose o estornuda y otra persona inhala las partículas virales, o por contacto directo, al tocar superficies contaminadas y luego tocarse la boca, los ojos o la nariz. También puede transmitirse al manipular secreciones, como mocos, de una persona infectada.

Según Mayo Clinic, las personas infectadas pueden contagiar a otros aproximadamente desde un día antes de que aparezcan los síntomas y hasta cuatro días después de que estos comiencen. En el caso de niños y personas con el sistema inmunitario debilitado, el período de contagio puede ser algo más prolongado.