La vida discreta de Carmen Martínez-Bordiú en Portugal: la nieta de Franco cumple 75 años en Sintra alejada de los medios

Martínez-Bordiú acaparó las portadas de las revistas durante una etapa de su vida, pero ahora solo se deja ver para su círculo cercano

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Carmen Martínez-Bordiú. (Europa Press)
Carmen Martínez-Bordiú. (Europa Press)

La celebración del 75 cumpleaños de Carmen Martínez-Bordiú, este 26 de febrero, llega marcada por una vida de contrastes y transformaciones intensas. Instalada en Sintra, Portugal, desde 2019, la nieta de Franco ha optado por un retiro sereno, distanciándose tanto de la vida pública como de la mediática.

Esta decisión se produce tras un periodo especialmente duro, en el que ha perdido a su madre, Carmen Franco, y tras asistir con dolor e indignación a la exhumación de su abuelo del Valle de los Caídos, hechos que la han impulsado a abandonar el país donde nació para refugiarse en un entorno que parece aportarle más felicidad, tranquilidad y distancia respecto al ruido mediático.

No obstante, la retirada no ha significado una desaparición total de la escena social. Los desplazamientos frecuentes a Madrid para estar con sus familiares y amigos, así como sus visitas a París, donde reside su hija Cynthia junto a su marido e hijos, han mantenido activos los lazos personales más estrechos. A pesar de ese discreto segundo plano, la imagen pública de Carmen permanece ligada a momentos de gran repercusión.

El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha anunciado la firma de las actuaciones previas del procedimiento de extinción de la fundación Francisco Franco. Así, ha hecho referencia a la Ley de Memoria Democrática: "Se considera contraria al interés general la apología del franquismo" (Fuente: Ministerio Cultura)

La vida sentimental de Carmen Martínez-Bordiú

A lo largo de las décadas, su trayectoria sentimental también ha estado en el centro de la atención. Tras su primer matrimonio con Alfonso de Borbón y Dampierre en 1972, un enlace que adquirió dimensiones institucionales, Carmen admitió que, en realidad, aquella unión tuvo más que ver con la necesidad de dejar atrás el hogar familiar que con el romanticismo.

Tras su separación del duque de Cádiz en 1979, Carmen volvió a casarse con el anticuario francés Jean-Marie Rossi, padre de su hija Cynthia. Sin embargo, el matrimonio terminó en divorcio en la década de los 90. Después, vivió una relación de una década con el arquitecto Roberto Federici y, superados los 50 años, contrajo matrimonio con el empresario José Campos, cuya unión finalizó en 2013.

Más recientemente, ha vuelto a figurar en los medios a raíz de su relación con el australiano Timothy McKeague, profesor de yoga 34 años menor que ella. Esta etapa sentimental, vivida en Sintra y caracterizada por la discreción, finalizó en 2023.

Carmen Martínez-Bordiú. (Europa Press)
Carmen Martínez-Bordiú. (Europa Press)

La nieta de Franco en Portugal

No obstante, Carmen ha decidido permanecer en la mansión portuguesa que había adquirido previamente: una propiedad frente al Atlántico, con 800 metros cuadrados construidos sobre un terreno de dos hectáreas, y una suite principal de 70 metros cuadrados, comprada en 2018 por unos dos millones de euros.

Actualmente, se define a sí misma como soltera y satisfecha, sin interés en compromisos formales, ya que, según fuentes de su entorno recogidas por El Debate, encuentra en el cariño de sus nietos y de su círculo más cercano un apoyo suficiente para su bienestar.

El círculo cercano de Carmen Martínez-Bordiú

La selecta red de amistades de Martínez-Bordiú ha demostrado ser estable y leal con el paso de los años. Entre sus amistades figuran nombres como Nuria González, Maribel Yébenes, Cari Lapique, Luis Miguel Rodríguez “el Chatarrero”, la abogada Teresa Bueyes o la aristócrata Blanca Martínez Carrillo de Albornoz.

Carmen Martínez-Bordiú reaparece radiante en
Carmen Martínez-Bordiú reaparece radiante en la boda de Blanca Martínez Carrillo de Albornoz en Sevilla (Europa Press)

Desde los tiempos en los que compartía protagonismo en la prensa rosa con su gran amiga de juventud, Isabel Preysler, Carmen ha exhibido grandes dotes para regular su presencia mediática. Coincidiendo con que ambas residían en el mismo edificio y aprovechando las ausencias prolongadas de sus respectivos maridos, ambas disfrutaban de salidas frecuentes por Madrid y escapadas a Nueva York.