La historia de María del Mar, 43 años y madre de dos hijos que lucha contra el cáncer: “Le podían quedar unos meses de vida”

La esperanza surgió en una clínica privada de Marbella y la familia ha creado una campaña de recaudación para hacer frente al coste

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La historia de María del
La historia de María del Mar, 43 años y madre de dos hijos que lucha contra el cáncer. (Imagen cedida)

María del Mar Domínguez tiene 43 años, es madre de dos hijos y abonada del Sevilla FC desde 2017. Su vida dio un giro radical cuando un pequeño bulto en la mandíbula, al que inicialmente no dio importancia, acabó convirtiéndose en el inicio de una lucha contra un cáncer agresivo y poco común. Todo comenzó con una visita rutinaria al médico. “Al principio le dijeron que era una infección”, recuerda su hija Natalia en conversación con Infobae. Pero el bulto no desaparecía y siguió creciendo. Tras ser derivada a un especialista, llegó el diagnóstico definitivo en mayo de 2025: cáncer de glándula salival con metástasis en pulmón e hígado.

“Nos dijeron que era un cáncer de bajo grado, incluso benigno, pero al tener metástasis ya era maligno”, explica Natalia. “Y además no se estaba comportando como esperaban, avanzaba muy rápido”. María comenzó tratamiento con quimioterapia. Durante un breve periodo, la familia pensó que había esperanza. “Al principio le funcionó”, cuenta Natalia, “pero volvió a crecer el tumor”.

Fue entonces cuando llegó el golpe más duro. Tras una revisión, el oncólogo pidió hablar a solas con el padrastro de los chicos. “Le dijo que si esa quimioterapia no funcionaba, a mi madre le podían quedar solo unos meses de vida”, relata Natalia. “No nos dijeron cuántos, solo que el tiempo era muy limitado”. Ese instante marcó un antes y un después. “Por eso empezó todo este lío”, resume la joven. “Ahí decidimos que no podíamos quedarnos de brazos cruzados”.

Un tratamiento prohibitivo

La quimioterapia no daba resultados y la inmunoterapia no estaba aprobada para su caso. En la sanidad pública, la única opción adicional se ofrecía en Santander, a cientos de kilómetros de su casa, algo inviable para la familia. La alternativa más cercana estaba en una clínica privada de Marbella, donde podían acceder a un tratamiento ya probado que permitiría ganar tiempo y calidad de vida. El problema era el coste.

“El tratamiento son once mil euros”, señala Natalia, “y aparte hay que pagar pastillas y pruebas si hacen falta”. Su hermano David concreta: “Son treinta sesiones, quince para el hígado y quince para el pulmón. Cada una cuesta más de trescientos euros”. Once mil euros. Una cifra imposible de asumir para la familia.

María del Mar durante el
María del Mar durante el tratamiento de cáncer. (Imagen cedida)

Una familia más unida que nunca

La enfermedad no solo ha cambiado la rutina diaria, también ha transformado los vínculos familiares. “Estamos más unidos”, reconoce Natalia con una risa nerviosa. “Yo, por ejemplo, no me llevaba mucho con mi hermano y ahora estamos más juntos”.

Por su parte, David comparte con su madre y su padrastro una pasión que siempre ha sido parte de su vida: el Sevilla FC. Los tres son abonados desde 2017, mientras que Natalia es socia roja desde hace tres años. “Mi madre es muy sevillista”, dice David. Tanto, que incluso viajaron juntos a Budapest en la final de la Europa League 2022/23, que ganó el club hispalense. Hoy, esa pasión compartida se ha convertido también en una red de apoyo inesperada.

El padrasto, David y María
El padrasto, David y María del Mar en el estadio Sánchez Pizjuán. (Imagen cedida)

El crowdfunding que les devolvió la esperanza

Ante la falta de alternativas, el padrastro de María, aconsejado por amigos, lanzó la campaña “Una oportunidad de vida” en GoFundMe el pasado 3 de febrero. La respuesta fue inmediata y abrumadora. “No nos creíamos que tanta gente fuera a colaborar”, confiesa Natalia. En apenas una semana, la campaña alcanzó los 11.000 euros necesarios gracias a donaciones anónimas y a la difusión masiva en redes sociales.

“La gente se ha volcado muchísimo”, subraya la hija. “Mi madre nos lo agradece todo el tiempo. Más que nada porque si no fuera por esto, ella no podría seguir adelante”. Además, la historia de María del Mar se extendió rápidamente entre aficionados y personas que no la conocían de nada. Mensajes de ánimo, aportaciones económicas y muestras de cariño comenzaron a llegar desde distintos puntos.

David reconoce que nunca imaginaron tal reacción. “Yo no esperaba que tanta gente se implicara”, admite. “Ha sido muy fuerte ver cómo personas que no conoces te ayudan así”. Gracias a la campaña solidaria, María del Mar puede hacer el tratamiento en Marbella. No hay certezas, pero sí una oportunidad. Cada sesión es tiempo ganado. Cada día cuenta. Pero ahora su recuperación está más cerca.