La isla galesa que se vende por menos dinero que un piso en Londres: un regalo de la reina de Inglaterra que busca nuevo propietario

La isla lleva deshabitada desde 1960 y se vende por menos de 500.000 euros

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Se vende una isla en
Se vende una isla en Gales (Wikipedia)

Una isla privada en Gales se ha convertido en noticia al ponerse a la venta por un precio que sorprende a muchos: cuesta menos que un piso promedio en Londres. El nombre de esta isla es Ynys Gifftan (Gales) y su historia, junto a sus características naturales, la convierten en un lugar único para quienes buscan un espacio apartado y lleno de posibilidades.

Ubicada en el estuario de Dwyryd, cerca de la pintoresca localidad de Portmeirion, Ynys Gifftan se extiende sobre 7,18 hectáreas. Se trata de un pequeño afloramiento rocoso cubierto de pastizales y praderas. El entorno ofrece vistas impresionantes hacia las montañas de Snowdonia, lo que refuerza su atractivo para quienes valoran la naturaleza y la tranquilidad. La isla está a solo 400 metros de la costa, y se puede llegar a pie durante la marea baja, siempre que se lleven botas de agua, o bien en una barca o tabla de paddle surf cuando la marea está alta.

El precio de salida de Ynys Gifftan es de 350.000 libras (401.000 euros). Esta cifra resulta llamativa si se compara con el valor promedio de un piso en Londres, que actualmente ronda las 427.700 libras (489.672 euros), según datos oficiales del Registro de la Propiedad. Así, la oportunidad de ser dueño de una isla privada en un entorno privilegiado resulta más accesible, al menos en términos económicos, que adquirir una vivienda común en la capital británica.

Condiciones especiales de la isla galesa

Ynys Gifftan no solo destaca por su precio. Su historia también llama la atención. En el pasado, la isla perteneció a la familia real británica y fue un regalo de la reina Ana a Lord Harlech en el siglo XVIII, lo que se refleja en su nombre, que significa “El regalo de Ana”. Durante el siglo XX, la familia Roberts vivió allí, gestionando la granja y cruzando el estuario según las mareas para abastecerse o asistir al pueblo más cercano. Desde la década de 1960, la isla permanece deshabitada, pero la antigua casa de piedra aún se conserva en pie.

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Vivir en Ynys Gifftan implica aceptar ciertas condiciones particulares. El acceso depende totalmente de la marea: durante la marea baja, es posible caminar hasta la isla, pero cuando sube, la única forma de llegar es por agua. Además, la isla carece de electricidad y, aunque en la década de 1980 se conectó al suministro de agua, actualmente no se garantiza que este servicio siga activo.

El punto más alto de la isla alcanza los 39 metros y ofrece vistas panorámicas de 360 grados hacia el entorno natural. En la zona sur, unas pozas de marea permiten nadar o incluso bucear, convirtiendo el lugar en un pequeño paraíso para quienes disfrutan de actividades al aire libre y del contacto con la naturaleza más salvaje.

La propiedad inmobiliaria y oportunidades para el comprador

La principal construcción de Ynys Gifftan es una granja de piedra distribuida en dos plantas. En la planta baja se encuentran dos salones, una cocina, un baño y una despensa, mientras que en la superior hay un dormitorio con baño en suite. Los agentes inmobiliarios advierten que la casa necesita una renovación integral, pero resaltan su “carácter” y su potencial para convertirse en un refugio restaurado a gusto del comprador.

Venta de isla en Gales.
Venta de isla en Gales. (EFE)

Junto a la casa principal existe una edificación de piedra que puede emplearse como almacén o, si se obtiene el permiso necesario, adaptarse para otros usos. El terreno de la isla, anteriormente dedicado al pastoreo, ahora se encuentra parcialmente cubierto de vegetación, pero ofrece oportunidades tanto para el ocio como para la pequeña explotación agrícola o ganadera.

Los promotores de la venta, como la oficina de Carter Jonas en Bangor, subrayan que el comprador ideal sería alguien dispuesto a asumir el reto de rehabilitar una propiedad aislada, ya sea para uso privado, como proyecto personal. Incluso para crear un pequeño refugio de vacaciones lejos del bullicio urbano. La isla sigue bajo propiedad de la familia Lord Harlech y espera encontrar un nuevo dueño que aprecie tanto su historia como el potencial que encierra este rincón oculto de Gales.