Hacienda invierte 198.000 euros en 16 asientos especiales hechos en Suecia para proteger las espaldas de los agentes que persiguen a los narcos a 120 kilómetros por hora

Tras dos licitaciones fallidas, Vigilancia Aduanera por fin ha podido comprar estos asientos para mejorar la seguridad de los agentes que realizan persecuciones en el mar

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Una de las cuatro patrulleras
Una de las cuatro patrulleras tipo 'Fénix' de la flota de Vigilancia Aduanera

Pilotar una lancha rápida en el mar a 60 nudos (unos 120 kilómetros a la hora) tiene sus riesgos. “A esa velocidad el agua es dura como el cemento. Cualquier ola te golpea y te sacude el cuerpo violentamente”, explica a Infobae un veterano agente de Vigilancia Aduanera, el cuerpo de élite de la Agencia Tributaria que lucha contra el narcotráfico. Hacienda sabe que es un trabajo peligroso, y los sindicatos reclaman mejoras que ayuden a estos funcionarios en su trabajo diario. Por eso, el Ministerio de Hacienda acaba de adquirir 16 asientos especiales para instalarlos en la embarcación más veloz de su flota, las ‘Fénix’. En una reunión que se produjo el pasado 29 de enero, un portavoz de la Dirección Adjunta de Vigilancia Aduanera explicó a los representantes de los trabajadores que los asientos estarán ya operativos a finales de marzo.

Y eso que no ha sido una compra sencilla. La Agencia Tributaria licitó en marzo del año pasado la compra de cuatro asientos para el patrullero ‘Fénix III’, pero el expediente se declaró desierto en mayo de 2025. Solo se presentó una empresa y no cumplía lo establecido en los pliegos. Así que en agosto la Agencia decidió que era mejor sacar una nueva licitación para renovar los 16 asientos (cuatro por lancha) de la flota de los ‘Fénix’. Pero tampoco hubo suerte y este segundo contrato quedó desierto en septiembre. A la tercera fue la vencida. Nuevo contrato licitado en octubre y formalizado a finales de diciembre. La empresa sueca Ullman Dynamics AB facilitará los 16 asientos por 198.604 euros, es decir, 12.412 euros cada uno.

Toda una odisea administrativa para conseguir estos asientos. Los cuatro patrulleros tipo Fénix son lanchas fueraborda cabinadas de alta velocidad, que actualmente prestan su servicio en bases de Andalucía y Levante. “Los asientos son un elemento esencial en los patrulleros del departamento y están dotados de un sistema de absorción de impactos por amortiguación de tipo mecánico o neumático que garantiza la seguridad de los funcionarios que los utilizan”, señalan desde la Agencia Tributaria. Cuanto más viejos, menos cómodos y disminuye su capacidad para absorber esos impactos. Debido a su desgaste, renovarlos no era una opción. La única viable era comprar asientos nuevos. Por otro lado, “el hecho de que sean iguales los asientos de las cuatro embarcaciones permite que puedan intercambiarse entre ellas o incluso canibalizarse de una a otra en caso de que quede inoperativa alguna de ellas”, matizan desde Hacienda.

Modelo de asientos que fabrica
Modelo de asientos que fabrica Ullman

La Agencia Tributaria ha tenido que recurrir al mercado sueco. Ullman fue fundada por un médico que sirvió a bordo de la Marina de ese país. En sus años de servicio se dio cuenta de que los marineros destinados en las lanchas torpederas tenían problemas de espalda, una dolencia que detectó en el 80% de los casos. Inició entonces una investigación con el departamento de Ortopedia del Hospital Universitario Sahlgrenska de Gotemburgo, reconocido internacionalmente por su investigación en lesiones de espalda. Fue pionero en el campo del impacto y la vibración de todo el cuerpo en el mar, y también analizó la respuesta fisiológica y motora humana a los golpes y los impactos. Allí desarrolló unos asientos que luego ha comercializado por medio mundo.

“Seguridad vital”

Cada asiento adquirido por Vigilancia Aduanera cuesta 10.000 euros, que sumados los costes de transporte, instalación e impuestos, la suma se eleva a 12.410 euros. “Las ‘Fénix’ son embarcaciones muy ligeras y rápidas. Con algo de oleaje se mueven con violencia y la tripulación, dentro de la cabina, se golpea y sufre con los pantocazos. Así pues, los asientos proporcionan seguridad vital. La única forma de aguantar en estas condiciones laborales es tener una amortiguación eficaz bajo la columna. Por ejemplo, con los asientos que por fin han comprado. Solo con medios eficaces los funcionarios de Vigilancia Aduanera podemos ser operativos y sobrevivir a un medio tan hostil”, señala un portavoz del sindicato SIAT. Los asientos irán destinados al ‘Fénix II’ (Huelva), ‘Fénix III’ (Algeciras), ‘Fénix IV’ (Castellón) y ‘Fénix V’ (Cádiz). Hay que tener en cuenta que estas embarcaciones pueden alcanzar los 60 nudos, unos 120 kilómetros hora, gracias a sus tres motores fueraborda. Su eslora máxima es de 11,90 metros.

Todos los asientos son ergonómicos con respaldo alto, con un soporte lumbar cuya forma facilita la adaptación a la curvatura natural de la espalda. Hechos de un material no deslizante y moldeado para facilitar la estabilidad de los usuarios y distribuir su peso, con espuma de alta densidad que permite la absorción de impactos sin sufrir deformaciones y reduce la presión en los puntos con mayor apoyo. Los 16 asientos dispondrán de un reposapiés plegable, cinturón de seguridad. “En cada una de las embarcaciones, los dos asientos delanteros dispondrán de una barra en la parte trasera del respaldo para que puedan sujetarse los tripulantes de los asientos posteriores”, señala el pliego de condiciones técnicas.