El sistema que está ganando terreno en las cocinas por encima de la vitrocerámica o la inducción

La alternativa es mucho más eficiente, rápida y además reduce el riesgo de accidentes o quemaduras

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El nuevo modelo perfecto para
El nuevo modelo perfecto para la cocina.. (Shutterstock España)

La forma de cocinar está cambiando en muchos hogares. Las clásicas placas de inducción y las vitrocerámicas, presentes en la mayoría de cocinas modernas, podrían estar perdiendo terreno frente a nuevas tecnologías. La calefacción por infrarrojos aparece como la alternativa más reciente y eficiente, capaz de transformar la experiencia diaria en la cocina y mejorar el consumo energético.

Según la información publicada por el medio portugués Rainha dos Frangos, la subida de los precios del gas y la búsqueda de soluciones más prácticas han motivado a muchas familias a explorar otras opciones. En 2026, la calefacción por infrarrojos y las placas híbridas han comenzado a ganar protagonismo. Estos sistemas prometen reducir el desperdicio de energía y cocinar los alimentos en menos tiempo.

La principal novedad está en la integración de la calefacción por infrarrojos en superficies de piedra o cerámica. Este método utiliza campos magnéticos para calentar directamente la olla o sartén, consiguiendo una temperatura uniforme y estable. El resultado es una cocina más rápida, eficiente y con menos pérdidas de calor al ambiente.

¿Por qué la calefacción por infrarrojos está ganando terreno?

Una de las ventajas más destacadas de este sistema es la velocidad. Se calcula que puede acelerar la cocción hasta en un 50% en algunas preparaciones, lo que supone un ahorro importante de tiempo para quienes cocinan a diario. Mientras tanto, las superficies de la cocina permanecen frías al tacto, evitando quemaduras accidentales y aumentando la seguridad en el hogar.

Según The Spruce, el bicarbonato de sodio y el vinagre blanco, cuando se combinan, forman una poderosa reacción química que ayuda a despegar la suciedad adherida a las cañerías.

A diferencia de las cocinas tradicionales, la calefacción por infrarrojos no utiliza llama abierta ni produce gases. Esto reduce el riesgo de incendio y elimina cualquier fuga de gas. Además, muchos de estos sistemas incorporan sensores que apagan automáticamente la placa si no detectan la presencia de una olla o sartén, añadiendo una capa extra de protección.

Expertos en el sector apuntan que la eficiencia energética no solo se mide por la factura de electricidad. Cocinar más rápido implica menos tiempo de uso de los electrodomésticos, lo que puede traducirse en un menor gasto acumulado, incluso si se incrementa el consumo eléctrico puntual.

La inducción y la vitrocerámica tienen los días contados

Las familias buscan cada vez más soluciones que ofrezcan rapidez, precisión y seguridad. Las placas de inducción, consideradas hasta hace poco como la opción más moderna, empiezan a quedar relegadas frente a sistemas que ofrecen un mayor control y eficiencia. La calefacción por infrarrojos responde a esta demanda y, según Rainha dos Frangos, cada vez son más las personas que optan por este tipo de tecnología.

La calefacción de infrarrojos, la
La calefacción de infrarrojos, la nueva tendencia. (Freepik)

El abandono de la inducción y la vitrocerámica se debe, en parte, a las ventajas prácticas del infrarrojo. La facilidad de limpieza, la reducción del riesgo de accidentes y la capacidad de ahorrar energía son los motivos principales para el cambio. El sistema híbrido, que combina la calefacción tradicional y la infrarroja, también está ganando adeptos.

Por todo esto, la cocina por infrarrojos se presenta como la opción más avanzada y eficiente. Con la promesa de cocinar más rápido, gastar menos energía y mejorar la seguridad, todo apunta a que este sistema continuará creciendo y desplazando a las tecnologías que hasta ahora dominaban las cocinas.