
Las intensas condiciones meteorológicas asociadas a la borrasca Nils han comenzado a manifestarse en España, impactando sobre todo en la seguridad costera. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha emitido una advertencia de nivel rojo, lo que implica un “peligro extraordinario”, en varias zonas clave del norte peninsular.
El noroeste de A Coruña, el litoral cántabro, así como las áreas litorales de Bizkaia y Gipuzkoa se encuentran bajo especial vigilancia debido a la previsión de olas que superan los nueve metros de altura. Este fenómeno supone un riesgo poco habitual para la población y las infraestructuras cercanas al mar.
La situación en Cataluña también es complicada. La Generalitat ha decidido suspender para este jueves toda la actividad escolar, universitaria, deportiva y la actividad sanitaria no urgente a causa de los fuertes vientos que azotan la comunidad, y a la previsión de que continuarán y se intensificarán mañana.
El Parlamento andaluz ha aprobado una declaración institucional de apoyo a los afectados por las recientes borrascas y ha solicitado ayudas al Gobierno central, la Junta y la Unión Europea para afrontar los daños. El texto, respaldado por todos los grupos parlamentarios, expresa las condolencias por las víctimas mortales y reconoce la “labor ejemplar” de los servicios de emergencias, fuerzas de seguridad, personal sanitario y voluntarios. Así, el Parlamento pide que el Presupuesto andaluz de 2026 priorice la atención a los damnificados.
El delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, ha anunciado que la comunidad podrá acceder a ayudas por el temporal pese a que la Xunta no elevó el nivel de alerta más allá de la preemergencia. Blanco ha calificado la decisión como “excepcional” y explicó que busca evitar que familias, empresas y ayuntamientos queden fuera de las ayudas por motivos administrativos.
Antonio Sanz, consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía, ha afirmado que la emergencia “sigue activa” y que la Junta gestiona “82 incidentes, sobre todo en temas de asistencia logística, en comunicaciones, en intervenciones directas a la población o en seguimiento de situaciones de estabilidad de los terrenos o de seguridad”.
“La emergencia sigue en situación operativa 2, porque aún hay incidentes y operaciones abiertas muy importantes para la seguridad de los andaluces, y todavía hay cauces que merecen un seguimiento, aunque no cabe duda de que la situación es de importante mejoría”, ha destacado.

La borrasca Nils sigue dejando mela al norte del país. Las rachas de viento son superiores a 140 kilómetros por hora en el litoral gallego, obligando a mantener el aviso naranja por viento y oleaje. Se han registrado máximas de 142,1 km/h en Muras (Lugo) y de 132,8 km/h en Manzaneda (Ourense). Varias zonas han superado los 100 km/h y las precipitaciones más intensas se han registrado en Forcarei, Cuntis y Avión.

El Gobierno andaluz ha cifrado en 535 millones de euros los daños causados por las recientes borrascas en las carreteras autonómicas y ha anunciado un plan inmediato de 260 millones para repararlas. Las actuaciones se concentrarán principalmente en la provincia de Cádiz, seguida de Málaga y Jaén, y abarcarán siete de las ocho provincias andaluzas. Desde el inicio del fenómeno, se han registrado más de 600 incidencias graves y 47 cortes totales en 38 carreteras. La Junta ha solicitado ayuda al Estado y la Unión Europea, y plantea usar el superávit presupuestario para abordar las reparaciones sin afectar el déficit.

La Unidad Militar de Emergencias (UME) se desplegará en varias localidades de la provincia de Ciudad Real tras la solicitud del delegado del Gobierno de España en Castilla-La Mancha, José Pablo Sabridoante, después del agravamiento de la situación provocada por las lluvias persistentes y la crecida de ríos y arroyos, especialmente en la zona del Bullaque.

Será difícil olvidar este episodio de borrascas, pero parece que empieza a llegar a su fin. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) espera que la llegada de un anticiclón a finales de semana deje cielos despejados y lluvias aisladas.

La borrasca Nils ya se está dejando notar en España. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha activado este miércoles el nivel rojo -que supone “peligro extraordinario”- de alerta en las áreas del noroeste de A Coruña, el litoral cántabro, Bizkaia litoral y Gipuzkoa litoral por fenómenos costeros con olas de más de 9 metros. “El peligro es extraordinario, evita las costas de las zonas afectadas”, pide el organismo público a través de sus redes sociales.



