El periodista que ha tenido que ‘huir’ de Melilla para tratarse un cáncer: “Aquí, el mejor médico es el barco y el avión”

Javier García Angosto ha denunciado los retrasos en su tratamiento del cáncer en la ciudad autónoma

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Javier García Angosto en su
Javier García Angosto en su habitación de hospital. (Montaje Infobae)

Javier García Angosto empezó a asustarse cuando, en el mes de agosto, vio que había sangre en sus heces. Los tiempos de espera, sin embargo, quisieron que la atención médica se retrasara hasta el 4 de diciembre, fecha de su primera prueba diagnóstica. Los resultados confirmaron sus peores sospechas: tenía cáncer, un diagnóstico que nadie llegó a notificarle.

El melillense denunció su situación en El Faro de Melilla, después de “irse corriendo” hacia la sanidad privada para conseguir tratarse. Según cuenta a Infobae, no tenía claro que quedarse en la ciudad autónoma le garantizase su supervivencia. “Aquí siempre se ha dicho que el mejor médico es el doctor Iberia y el doctor Balearias, es decir, el barco y el avión”, reivindica.

García acudió el 4 de diciembre a realizarse una colonoscopia, con la que esperaba encontrar la causa de sus problemas intestinales. “Me detectaron un pólipo enorme, de cuatro o cinco centímetros, con muy mala pinta. En ese momento, el médico intentó retirarlo, pero me acabó haciendo una perforación en el intestino”, cuenta. Los sanitarios lograron, pese a ello, quitarle parte de la masa y realizarle una biopsia.

Con cinco grapas a la altura del recto, García salió del hospital a los pocos días. Pero, según pasaban las semanas, seguía sin tener noticias del centro. “Me dijeron en el informe de la colonoscopia que el pólipo tenía muy mala pinta, que era de tamaño considerable y que, por la forma que tenía, había probabilidades de que fuera malo”, explica.

Pasadas las Navidades y el Año Nuevo, el hombre seguía sin conocer los resultados de la biopsia, así que hizo lo que mejor supo: contactar con un conocido que pudiese ‘cotillear’ su historial clínico para adelantarle la información. “Ahí es cuando aparece mi biopsia, firmada desde el 23 de diciembre, pero era 7 de enero y a mí no me había avisado nadie”, lamenta.

40.000 euros y un avión a Barcelona

En ese momento, García hizo cálculos: su primera cita había sido en agosto y, entrado ya el nuevo año, seguía sin tener noticias del hospital. “Imagínate si me tengo que operar aquí y demás; quién sabe si salgo vivo”, se planteó. Así que llevó su “biopsia robada” a un hospital privado de Barcelona para resolverlo. “A los tres días me estaban operando”, asegura.

En concreto, acabó en manos del cirujano Antonio María de Lacy, del Clínic de Barcelona. La rapidez en el tratamiento fue crucial, según dice, pues el tumor ya se acercaba a la pared muscular del recto. “El siguiente paso era entrar al hígado, pulmones y demás zonas”, dice, en referencia a la metástasis. El tratamiento no fue barato: tuvo que desembolsar 40.000 euros para poder operarse.

En el año 2024 se produjeron en España 433.357 defunciones, solo 194 defunciones más que el pasado año en la misma fecha, según los datos provisionales del informe 'Defunciones según la Causa de Muerte', publicado este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que por segundo año consecutivo sitúa a los tumores como primera causa de muerte en 2024, con un 26,6% del total de defunciones, seguidos de las enfermedades del sistema circulatorio (26%). Fuente: Europa Press

El procedimiento fue bien y, 20 días después, camina tranquilo por la playa. A él le funcionó, pero sabe que no todo el mundo puede “irse corriendo de Melilla” y, de hecho, es algo que él tampoco se podría haber permitido de no ser por la ayuda de su familia. “Lo mío no es un caso aislado”, lamenta. “Mi madre, por ejemplo, lleva ya un año para que le den cita con el digestivo y, si uno bucea un poco por las redes sociales, es un goteo constante de gente quejándose de lo mismo, de unas listas de espera horrorosas”, lamenta.

La sanidad peor valorada de España

Imagen de archivo: El Hospital
Imagen de archivo: El Hospital Comarcal de Melilla, en Melilla (España) a 14 de noviembre de 2020. (ÓSCAR GIMÉNEZ/Europa Press)

El Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa), que controla la atención sanitaria en Ceuta y Melilla, recibió en el último barómetro sanitario del CIS la peor valoración de todo el país. Si el Sistema Nacional de Salud (SNS) obtuvo un 6,02 de media, los ceutíes y melillenses le otorgaron un 4,97 y un 5,94 sobre 10 a sus servicios sanitarios, respectivamente.

Según los últimos datos del Ministerio de Sanidad, actualizados a junio de 2025, las listas de espera quirúrgicas se sitúan en 86 días para Ceuta y 89 para Melilla. Los datos quedan por debajo de la media nacional (118,6 días), si bien hay especialidades que superan los 100 días. Especialmente complicada es la especialidad de Cirugía Maxilofacial, solo disponible en Melilla, para la que el tiempo medio de espera es de 268 días.