Vox duplica sus escaños y gana fuerza para negociar la formación del gobierno frente a un Azcón debilitado: “También en Aragón se quiere el doble de Vox”

El partido de ultraderecha repite el éxito de Extremadura y sube de un 11% a un 18% de los votos, quedando tan solo cuatro escaños por debajo del PSOE

Guardar
El presidente de Vox, Santiago
El presidente de Vox, Santiago Abascal, junto al candidato a la Presidencia de Aragón, Alejandro Nolasco. (Europa Press)

Vox ha repetido en las elecciones autonómicas de Aragón el éxito que consiguió hace solo mes y medio en Extremadura: allí, el 21 de diciembre, más que duplicó sus escaños, que se elevaron de 5 a 11, y ahora ha aumentado esa cifra de 7 a 14. O lo que es lo mismo, ha subido de 75.349 a más de 117.000 votos. Es el partido que más ha crecido, también en porcentaje, donde ha pasado del 11% a casi el 18%.

El resultado consolida la tendencia que arrancó en Extremadura y que puede marcar los siguientes comicios: la ultraderecha vive un fuerte crecimiento en medio del descalabro de los socialistas y de la división de la izquierda a la izquierda del PSOE. En Aragón, como en Extremadura, Vox tendrá la llave del Gobierno. Jorge Azcón deberá negociar —y no lo tendrá fácil, como ya está viendo María Guardiola— y Santiago Abascal suma un éxito más.

Es un resultado histórico para Vox. Por provincias, se ha llevado cuatro escaños en Huesca, siete en Zaragoza y tres en Teruel. En Huesca y Teruel, se ha situado solo un escaño por debajo del PSOE, y en Zaragoza dos. El partido ha quedado tan solo 40.000 votos por debajo de los socialistas.

Abascal, como ocurrió en diciembre, ha sido el verdadero protagonista de esta campaña electoral en una formación que lleva su rostro y en la que concentra el poder. Pero el candidato era otro: Alejandro Nolasco, que compareció ante los medios a las 22:40 de la noche, eufórico pero con un discurso muy breve: “Ha ganado el sí al sentido común y no a la estafa del bipartidismo”, ha arrancado. Nolasco no es un recién llegado a la política aragonesa. El licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, y presidente de Vox en Teruel, ha sido el vicepresidente de Azcón en el pasado gobierno de coalición, pero ahora ni siquiera lo mencionó, ni a él ni a las futuras negociaciones para formar gobierno.

Los candidatos a la presidencia de Aragón ejercen su derecho al voto en las elecciones de febrero de 2026. (Europa Press)

Vox gana fuerza para negociar con Azcón

Azcón adelantó las elecciones tras no lograr aprobar unos presupuestos para la comunidad por la ruptura de las relaciones con Vox, un escenario calcado al que ocurrió en Extremadura. La apuesta del PP en ambas regiones era buscar la mayoría absoluta y calibrar hasta qué punto era real el desplome del PSOE que apuntaban las encuestas. Éxito a medias (o fracaso agridulce, dependerá de quién interprete las cifras): los socialistas tienen muchos motivos para encender la luz de alarma, pero el PP ha perdido escaños y votos y necesitará a Vox tanto en Extremadura como en Aragón. En ambos sitios, Vox negociará desde una posición de mayor fuerza que la que tenía antes. “Se ha demostrado que también en Aragón se quiere el doble de Vox”, ha afirmado Nolasco.

Poco después, Santiago Abascal ha hablado desde Madrid y repitió lo mismo: “Los aragoneses quieren más Vox”. Sobre los posibles pactos y las exigencias del partido, ha dicho que las dudas “ya están respondidas en Extremadura, las conoce todo el mundo, excepto, parece, los políticos. Y si el Partido Popular pretende cambiar de política, puede contar con nosotros, pero si quiere seguir con las mismas políticas que nos hicieron abandonar los gobiernos regionales, para eso ya tiene al Partido Socialista”.

Está claro: las negociaciones no serán un camino de rosas para el PP. En Extremadura, Santiago Abascal ha dicho una y otra vez que “los votantes han pedido más Vox”, por lo que eso debe traducirse en “más Vox” en un gobierno de coalición. Según los medios más cercanos al PP, Vox ha pedido en esa región las consejerías de Agricultura, Industria e Interior, además de entrar en varios organismos públicos. María Guardiola se resiste a ceder tanta cancha, lo que ha tensado la relación. Vox ha afirmado, de momento, que en la primera votación de investidura, el 3 de marzo, votará ‘no’.

La situación en Aragón, sin embargo, puede ser diferente. En primer lugar, la región nunca ha tenido mayoría absoluta de ningún partido, ni de PSOE ni de PP, por lo que está acostumbrada a las alianzas y las negociaciones. En segundo lugar, Vox puede optar por ‘la vía valenciana’: dejar gobernar a Azcón igual que ha hecho con Juanfran Pérez Llorca, a cambio de que este escuche sus propuestas y aplique sus políticas en materias clave como migración y medioambiente. “Los aragoneses han votado a favor de la seguridad, a favor del campo, de que los jóvenes puedan tener una vivienda, de la bajada de impuestos, a favor de que Aragón vaya mejor”, ha dicho Nolasco. En cualquier caso, Vox puede ser ahora quien tenga la última palabra.