Cambiar los muebles, ir de vacaciones o afrontar gastos imprevistos: las dificultades que afrontan 3 de cada 10 familias españolas

Según recoge la encuesta publicada por el INE, durante 2025, el 8,5% de la población afirmaba llegar a final de mes con “mucha dificultad”

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La deuda coactiva marca la
La deuda coactiva marca la fase en la que una obligación tributaria adquiere un carácter más crítico. (Estudio Contable)

La situación económica de muchas familias españolas sigue marcada por la incertidumbre, pese a la moderación de los precios registrada durante el último año. Los datos más recientes de la Encuesta de Condiciones de Vida publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran que una parte importante de los hogares continúa teniendo dificultades para afrontar gastos básicos o planificar con tranquilidad cualquier imprevisto, lo que refleja que la mejora de algunos indicadores no siempre se traduce en una recuperación completa del bienestar financiero.

En concreto, el 36,4% de los hogares españoles no tuvo capacidad para afrontar gastos imprevistos durante el año 2025. Se trata de un dato que supone un incremento de seis décimas respecto a 2024. El INE considera que un hogar tiene capacidad para hacer frente a este tipo de desembolsos cuando dispone de recursos propios suficientes, es decir, cuando no necesita recurrir a préstamos o compras a plazos para cubrir gastos habituales que antes podían pagarse al contado.

La encuesta, realizada entre febrero y mayo de 2025, se sitúa en un contexto de moderación de los precios. Durante esos meses, la inflación osciló entre el 3% y el 2%, un escenario más estable que en años anteriores. Sin embargo, los resultados reflejan que, pese a este entorno de menor presión inflacionista, una parte relevante de la población continúa sin margen económico para absorber sobresaltos financieros.

Uno de los indicadores que también analiza el informe es la dificultad para llegar a fin de mes. En 2025, el 8,5% de la población afirmaba llegar a final de mes con “mucha dificultad”, frente al 9,1% registrado en 2024. Este descenso convierte el dato en el mejor desde 2019, cuando el porcentaje se situó en el 7,8%. Aunque la tendencia es positiva, el INE muestra que todavía existe un núcleo significativo de hogares que atraviesan situaciones económicas muy ajustadas.

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El reto es mayor en Castilla-La Mancha y Murcia

El estudio permite además observar grandes diferencias entre comunidades autónomas. Castilla-La Mancha (12,7%), Murcia (12,1%) y Canarias (11,5%) fueron las regiones con mayores porcentajes de personas que llegaban a fin de mes con “mucha dificultad” en 2025. En el lado opuesto, País Vasco (3,8%), Aragón (4,7%) y Baleares (4,8%) presentaron los menores niveles de dificultad, lo que evidencia una desigualdad territorial en la capacidad económica de los hogares.

El informe también destaca que el 32,2% de los hogares no se pudo permitir ir de vacaciones fuera de casa al menos una semana al año. Este porcentaje, aunque elevado, fue 1,2 puntos inferior al registrado en 2024. La imposibilidad de disfrutar de un descanso anual fuera del hogar sigue siendo uno de los indicadores más habituales de limitaciones económicas en las familias.

En paralelo, el 13,3% de los hogares reconoció retrasarse en los pagos relacionados con la vivienda principal, como hipoteca, alquiler, comunidad u otros gastos asociados, o en compras a plazos. Este dato supone nueve décimas menos que en 2024, lo que apunta a una ligera mejora, aunque todavía afecta a más de uno de cada diez hogares.

Mejora en algunos indicadores, pero persisten dificultades

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Imagen de archivo de una persona manipulando un sistema de calefacción. (Europa Press)

Otros aspectos analizados por el INE muestran avances respecto a años anteriores. Por ejemplo, el 15,9% de las familias aseguró no poder mantener la vivienda a una temperatura adecuada. Este porcentaje ha descendido frente al 17,6% de 2024 y el 20,7% de 2023, cuando se alcanzaron máximos desde 2004, inicio de la serie.

Asimismo, el 5,4% de los hogares declaró que no puede permitirse una comida de pollo, carne o pescado al menos cada dos días. Esta cifra supone siete décimas menos que en 2024. En cuanto a la disponibilidad de automóvil, el 5,4% de los hogares afirmó no poder permitirse disponer de uno, una décima más que el año anterior.

Por último, el 27,1% de las familias indicó que no puede sustituir muebles estropeados o viejos, un dato ligeramente inferior al 27,7% registrado en 2024. Estas cifras reflejan que, aunque algunos indicadores muestran descensos, la proporción de hogares con limitaciones materiales sigue siendo elevada.

Los resultados de la Encuesta de Condiciones de Vida ponen de manifiesto que, incluso en un contexto de moderación de los precios, muchas familias continúan afrontando restricciones que afectan a su día a día, desde la capacidad de asumir imprevistos hasta cuestiones relacionadas con el descanso, la vivienda o el consumo básico.