Las lluvias revitalizan Doñana, pero las lagunas siguen en riesgo por la sobreexplotación del acuífero

Un nuevo informe del CSIC indica que pese a logros como la inundación casi total de la marisma y la recuperación de algunas especies, “hay problemas importantes que requieren esfuerzos a largo plazo”

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Flamencos en la marisma de
Flamencos en la marisma de Doñana. ( J. Manuel Vidal Cordero / EBD CSIC)

Doñana arrastra una década de lluvias deficitarias, con una sequía particularmente grave en 2022 y 2023, por lo que se tendrían que suceder años húmedos para compensar el déficit hídrico. Por suerte, las abundantes precipitaciones de 2024 y 2025, así como este inicio de año, han ayudado a la recuperación de este espacio natural único, provocando fuertes avenidas en los arroyos que alimentan la marisma. Sin embargo, desde el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) advierten en un nuevo informe que la situación sigue siendo compleja, “con señales alentadoras y síntomas preocupantes”.

“Los datos muestran que hay motivos para la esperanza, pero es necesario seguir trabajando en su recuperación”, ha indicado este jueves Eloy Revilla, director de la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC), durante la presentación del informe Estado de la Biodiversidad de Doñana 2025. Las precipitaciones de este año apuntan a una evolución positiva del humedal, ha añadido el experto, si bien ha aclarado que persisten “problemas muy importantes que requieren esfuerzos constantes a largo plazo y que no se solucionan con un año bueno de lluvias, ni con dos”.

Tras más de diez años de lluvias insuficientes, con sequías especialmente duras en 2022 y 2023, indica el informe, el ciclo hidrológico 2024-2025 trajo un cambio notable, registrando 675 mm de precipitación, por encima de la media histórica. Aunque la cantidad total de lluvia fue alta, su concentración en pocos episodios, sobre todo en marzo, generó crecidas excepcionales y permitió que la marisma se inundara casi por completo, alcanzando niveles y duración no vistos desde 2010. El vigor y la productividad vegetal en la marisma también aumentaron de manera significativa.

Personal técnico de la ICTS-
Personal técnico de la ICTS- Doñana realiza muestreos en la laguna de Santa Olalla. (María José Vargas Pintor / EBD-CSIC)

El estudio de la Infraestructura Científica y Técnica Singular - Reserva Biológica de Doñana (ICTS-Doñana), dependiente del CSIC, destaca especialmente el comportamiento meteorológico en el ciclo hidrológico 2024-2025, periodo en el que se han registrado 675 milímetros de precipitación total, dato que supera la media histórica, que se sitúa en 530 milímetros. Sin embargo, la cantidad anual acumulada no es el único factor determinante para la evolución del ecosistema, apuntan los investigadores, sino también la distribución temporal de las lluvias, que en 2025 se concentraron en cortos periodos, fundamentalmente en marzo.

Ese mes se recogieron 287,2 milímetros, el 42,6% del total anual, lo que generó avenidas en los arroyos e inundaciones excepcionales en la marisma. Esta alcanzó cerca del 100% de su capacidad, nivel que no se registraba desde 2010. Además, la lámina de agua se ha mantenido durante 157 días, lo que duplica la media histórica de 79 días y sitúa este ciclo como uno de los más prolongados desde 1984.

Pero, a pesar de este repunte, las lagunas muestran una recuperación limitada. Solo una parte de ellas logró inundarse debido a la falta de recarga del acuífero subterráneo. Mientras las grandes lagunas, como Santa Olalla, mantuvieron agua durante todo el ciclo, muchas otras siguen secas y han sido invadidas por vegetación terrestre, un proceso que dificulta su recuperación y está relacionado con la sobreexplotación de los recursos hídricos subterráneos.

Javier Bustamante, investigador de la EBD-CSIC, habla sobre la situación actual de Doñana por la falta de lluvias y su situación de la flora y fauna.

Aves acuáticas y especies invasoras

El informe también refleja que la invernada de aves acuáticas en Doñana fue discreta en 2025, con cifras por debajo del promedio histórico. Las lluvias, concentradas en primavera, no lograron atraer a grandes bandadas invernantes, aunque sí impulsaron la reproducción: el 85 % de las especies aumentó el número de parejas respecto a 2024. A pesar de la mejora reciente, los censos aéreos y terrestres muestran una tendencia preocupante: en los últimos 20 años, la mayoría de las especies ha sufrido descensos significativos, especialmente limícolas, patos y el ánsar común, que ha alcanzado mínimos históricos.

En contraste, los anfibios y los insectos acuáticos se han visto favorecidos por la mayor duración de las inundaciones, con niveles de abundancia y diversidad inéditos en la última década. Las zonas húmedas más estables han alojado comunidades de escarabajos y anfibios más ricas, destacando el retorno de especies como el gallipato.

Por otro lado, el informe indica que las especies invasoras han ganado terreno en los hábitats más alterados de Doñana, donde la presencia del cangrejo rojo americano y la expansión de la jaiba azul siguen complicando la conservación. El caracol Physella acuta aparece ya en la mayoría de los puntos analizados, con poblaciones numerosas en varias charcas.

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Imagen de la marismas de Doñana el pasado mes de enero. (Fermín Grodira / EBD-CSIC)

Entre las plantas exóticas, la vinagrera ocupa cada vez más espacio y con mayor densidad, mientras la hormiga argentina mantiene su presencia, aunque sin señales de aumentar su área. Este escenario subraya el desafío que representan las especies oportunistas para el equilibrio ecológico del parque.

En conclusión, los datos del último año confirman que Doñana sigue siendo un referente en conservación de biodiversidad, con logros como la inundación casi total de la marisma y la recuperación de algunas especies. Sin embargo, la fragilidad del ecosistema persiste: la limitada recuperación de las lagunas, la caída de ciertas especies autóctonas y el avance de invasoras siguen siendo desafíos pendientes. Por todo ello, la protección de este espacio natural único dependerá de medidas sostenidas y soluciones integrales que permitan afrontar estos retos en el largo plazo.