Los reyes de Noruega y el príncipe Haakon reaparecen sonrientes y ajenos a la vinculación de Mette-Marit en el caso Epstein o al juicio de Marius Borg

Los monarcas han mantenido su agenda junto a su hijo pese a las circunstancias y han acogido la visita de la gobernadora de Canadá

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Harald, Sonia y Haakon de
Harald, Sonia y Haakon de Noruega, en imagen de archivo (Reuters)

La monarquía noruega está atravesando días especialmente complicados tras la reciente desclasificación de más de tres millones de documentos del caso Epstein entre los que aparece la princesa Mette-Marit de Noruega, sumados al juicio de Marius Borg. Mientras tanto, los reyes Harald y Sonia, junto con el príncipe heredero Haakon, se han visto obligados a mantener su agenda pública, reapareciendo en el Palacio Real de Oslo para cumplir compromisos previamente programados.

Las revelaciones han provocado una oleada de presión política, social y mediática sobre la Casa Real, especialmente por los nuevos detalles que han surgido acerca de la relación entre la princesa Mette-Marit y Epstein. Diversas imágenes, correos electrónicos y pruebas han puesto en entredicho la versión de la princesa sobre el alcance y la duración de sus vínculos con el magnate, cuya condena previa por prostitución de menores ya era conocida.

En el transcurso de la mañana, a las 11:00 horas, los monarcas y el príncipe han acudido a una audiencia con la Gobernadora General de Canadá, Mary Simon. Con este acto protocolario se han mantenido al margen de dos asuntos de gran trascendencia: la contundente declaración de una víctima que ha asegurado haber sido agredida sexualmente por Marius Borg, hijo de Mette-Marit, en la residencia real de Skaugum, y la reciente aparición de una fotografía de la princesa en bikini, incautada por el FBI, durante un registro en una de las propiedades de Epstein.

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Harald, Sonia y Haakon de Noruega con la gobernadora de Canadá (Reuters)

Mette-Marit en los documentos del caso Epstein

Entre los documentos que han visto la luz figura un correo electrónico enviado desde el entorno de Epstein en el que se alude a la existencia de “fotos inapropiadas” de una mujer identificada como “Mette”. Este mensaje se envió semanas después de que Mette-Marit pasara cinco noches en la mansión de Palm Beach del propio Epstein, a quien en sus propias palabras, se refería como “Queridísimo Jeffrey…”.

Si bien se desconoce si existen más imágenes, en las horas recientes ha trascendido la localización de una fotografía de la princesa en traje de baño, junto a quien, según la prensa noruega, sería la “asistente rusa de Epstein”. Todo indica que esta instantánea fue tomada durante la estancia de la heredera en Miami, en enero de 2013, poco después de su despedida del príncipe Haakon en la isla de San Bartolomé.

El hijo de Mette-Marit niega
El hijo de Mette-Marit niega en su juicio haber violado a mujeres pero admite agresiones (EFE/EPA/VEGARD WIVESTAD GROTT NORWAY OUT)

No obstante, la citada fotografía fue intervenida por el FBI durante uno de los registros realizados en la propiedad que Epstein poseía en Little Saint James, una isla señalada como escenario de numerosos delitos bajo investigación. La imagen de Mette-Marit se encontraba acompañada de fotos de otras figuras mundialmente conocidas, en lo que se describe como parte de la estrategia del magnate para reforzar su blindaje social y captar víctimas, exhibiendo su cercanía con personalidades de las élites globales.

La crisis de la monarquía noruega

La sucesión de revelaciones ha impulsado a diversos analistas del país a demandar una respuesta rápida y firme por parte de la Casa Real noruega. El Primer Ministro Jonas Gahr Støre, por su parte, ha instado a esclarecer el alcance real de los hechos. Paralelamente, el Palacio Real de Oslo ha informado públicamente de la decisión de la princesa de suspender un viaje privado que había planificado con la intención de distanciarse del juicio de Marius Borg.

Marius Borg el hijo mayor de la princesa de Noruega

Por otro lado, el llamado caso de Marius Borg, referente a los 38 cargos, de los cuales 10 son de índole sexual, que se están juzgando actualmente, ha contribuido a intensificar el sentimiento republicano en Noruega, que ha llegado a triplicarse en las últimas semanas. Sin embargo, ha sido la implicación de Mette-Marit en el caso Epstein la que ha provocado una verdadera crisis de confianza en la figura de la princesa, hasta el punto de cuestionar su idoneidad como futura reina.