Cómo se gestó la foto viral de los reyes en la zona cero del accidente de Adamuz y por qué María Jesús Montero no se separaba de Felipe VI

La imagen de los monarcas junto a la política y otras autoridades dejando atrás el tren de Iryo afectado en la tragedia ha sido muy criticada en redes sociales, así como la actitud de Montero

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Las imágenes de la visita de Sus Majestades los reyes Felipe VI y Letizia al lugar del accidente ferroviario ocurrido en Adamuz, Córdoba, que han generado polémica.

La difusión de una instantánea de los reyes durante su visita a la zona del accidente ferroviario de Adamuz en Córdoba ha generado una gran controversia en redes sociales, donde varios usuarios han interpretado la escena como un posado inadecuado junto a los restos del tren que sufrió el trágico descarrilamiento. Sin embargo, una vez analizadas las imágenes a través de un vídeo correspondientes al momento compartido por Casa Real revela que la naturaleza de la fotografía dista notablemente de lo que se ha sugerido en redes.

Al observar la grabación de la visita, se aprecia que los seis protagonistas de la imagen, don Felipe, doña Letizia y las autoridades que les acompañaban, no mantienen la mirada fija en la cámara, sino que contemplan los restos de los vagones del tren Alvia, situados a una considerable distancia del Iryo. Esta circunstancia desmonta la teoría de que posaran intencionadamente para la fotografía que ha circulado por redes de forma viral.

Aún así, la respuesta de Casa Real no se ha hecho esperar: la fotografía ha sido retirada de la portada de la web oficial y reemplazada por otra tomada durante la misma jornada, considerada menos susceptible de interpretaciones polémicas. La imagen cuestionada, no obstante, sigue disponible en la galería de la visita, pero relegada a una posición menos visible.

La imagen viral de los
La imagen viral de los reyes y María Jesús Montero en Adamuz (Casa Real)

La actitud de María Jesús Montero

Otro elemento que ha llamado la atención es la posición de la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, que en la imagen se encontraba junto al rey e incluso un poco por delante de él, llegando a interponerse entre don Felipe y la reina. La situación hace pensar en un error de protocolo, pese hay que recordar que no era un posado.

La actitud de Montero ha sido especialmente visible en otro de los momentos en el que la vicepresidenta primera y titular de Hacienda atravesó el grupo de escoltas, periodistas, cámaras y autoridades para conseguir un lugar junto a los reyes, justo en el momento en el que manifestaban su apoyo y afecto a los familiares de las víctimas.

Los reyes Felipe y Letizia
Los reyes Felipe y Letizia conocen a Julio, el héroe de Adamuz (Casa Real)

No obstante, lejos de ser un error de protocolo, Montero estaba siguiendo el artículo 64 de la Constitución, ya que el presidente del Gobierno es quien refrenda al rey en los actos públicos. A falta de la presencia de Pedro Sánchez, serían los ministros correspondientes quienes deberían acompañar al monarca, en este caso María Jesús Montero, por lo que era su obligación mantenerse a su lado, pese a que se haya tomado como una búsqueda de protagonismo por ser candidata del PSOE a la Junta de Andalucía.

La realidad tras el vídeo de los reyes

Por otro lado, el contexto que ofrecen las imágenes en movimiento es determinante para entender lo ocurrido. Así, durante la toma que ha suscitado los comentarios en internet, el ministro de Transporte, Óscar Puente, dirigía unas explicaciones a los reyes señalando aspectos del siniestro. Segundos antes, Puente les había enseñado un mapa detallando el momento preciso en el que el tren, compuesto en ese instante por tres vagones, se veía obligado a accionar el sistema de frenado.

Los reyes Felipe y Letizia
Los reyes Felipe y Letizia a su llegada a la zona en la que se produjo el pasado domingo el accidente ferroviario en Adamuz. (EFE/ Jorge Zapata)

La disposición durante la fotografía refleja, por tanto, a los reyes Felipe y Letizia y el resto de las autoridades con los vagones accidentados del Iryo tras ellos y los restos del Alvia al frente, aunque no a corta distancia. Este encuadre y la postura de los asistentes han sido captados en un instante en el que la atención está volcada en los vestigios del accidente, y no en la presencia del objetivo fotográfico.