El desconsuelo de la reina Sofía en el último adiós a su hermana Irene de Grecia y el gesto de cariño de la princesa Leonor

La emérita no ha podido contener las lágrimas durante el funeral de su hermana pequeña. Su familia la ha consolado durante el servicio religioso

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La familia real en la misa por la princesa Irene de Grecia en la Catedral de Atenas. (EFE/ Francisco Gómez/Casa Real )

La reina Sofía ha vivido este lunes 19 de enero uno de los días más difíciles de su vida. Tras unos días marcados por la tristeza, ha presidido el funeral de su hermana Irene de Grecia, en la Catedral Metropolitana de Atenas. La llamada Princesa de la Paz, como era conocida, falleció el pasado 15 de enero a los 83 años, y su pérdida deja un vacío imposible de medir en la familia del rey y, sobre todo, en la emérita, quien pierde no solo a una hermana, sino a una amiga y confidente de toda la vida.

Aunque la reina Sofía suele mantener un comportamiento comedido y marcado por el protocolo en actos públicos, hoy no puede contener la emoción. Dentro de la catedral, flanqueada por su nieta, la princesa Leonor, y su nuera, la reina Letizia, la emérita ha roto a llorar sin consuelo. La princesa Leonor, consciente del profundo dolor de su abuela, ha protagonizado una de las imágenes de la jornada al mostrarle todo su amor al cogerle de la mano. Tampoco ha estado ajeno su hijo, el rey Felipe VI, quien pese a no estar sentado a su lado ha permanecido muy pendiente de ella.

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La familia real en la misa por la princesa Irene de Grecia en la Catedral de Atenas. (EFE/ Francisco Gómez/Casa Real )

La reina Letizia, por su parte, se ha convertido también en uno de sus grandes apoyos en esta jornada tan difícil. Si bien en el pasado han tenido sus desencuentros, suegra y nuera han dejado todo de lado y se han mostrado más unidas que nunca.

Irene y Sofía, más que hermanas

El vínculo entre Irene y Sofía era tan profundo que sus años que iba más allá al de la hermandad. Desde niñas, las hermanas jugaron juntas, compartieron confidencias y alegrías, dando paso a una confidencia extrema en la edad adulta. Era normal verlas juntas, pues se acompañaron mutuamente en los momentos más decisivos de sus vidas. Por eso, en esta despedida en Grecia, la reina Sofía no ha podido reprimir esas lágrimas que en Madrid había contenido con discreción, mostrando una faceta más humana y vulnerable de lo habitual.

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La familia real en la misa por la princesa Irene de Grecia en la Catedral de Atenas. (EFE/ Francisco Gómez/Casa Real )

Pero en todo momento ha contado con el apoyo constante de su familia. Sus hijas, las infantas Elena y Cristina, así como otros de sus nietos también han viajado hasta Atenas para estar a su lado. Todos muy preocupados por ella, pero también tristes por dar el último adiós a la ‘tía Pecu’, como cariñosamente llamaban a Irene,

Esta no ha sido la primera vez que la Reina Sofía ha mostrado su dolor en público. Hace unos años se hizo viral su emotiva despedida al investigador Emilio Lora-Tamayo, donde quedó patente que incluso las figuras más protocolarias pueden mostrar su lado más humano en momentos de emoción intensa.

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La familia real en la misa por la princesa Irene de Grecia en la Catedral de Atenas. (EFE/ Francisco Gómez/Casa Real )

Pero Sofía no ha sido la única afectada por la pérdida de Irene. También Irene Urdangarin, nieta de la emérita e hija de la infanta Elena, se ha mostrado visiblemente emocionada. La joven, muy unida a su tía abuela y ha compartido con la familia el dolor de esta irreparable pérdida.

La tía de Felipe VI, que residía junto a ellos en el Palacio de la Zarzuela, ha fallecido este jueves, según ha informado en un comunicado Casa Real

Pero, sin duda, el gesto más destacado es el de la princesa Leonor, que al tomar de la mano y acompañar a su abuela en silencio, se ha convertido en la protagonista de los momentos más emotivos de la jornada.